(ARGENTINA) Boca analiza una decisión que parecía difícil de imaginar hace apenas unos días: cambiar de estadio para sus próximos partidos como local. La dirigencia comenzó a evaluar la posibilidad de abandonar temporalmente La Bombonera debido al estado del césped, que volvió a quedar expuesto durante el último encuentro frente a O’Higgins por la Copa Sudamericana.
Durante ese partido se pudo observar una diferencia marcada en el color del pasto, especialmente en el sector ubicado cerca de los palcos. Allí, el césped presentó una tonalidad más clara que en otras zonas del campo de juego. La situación generó preocupación puertas adentro y llevó a estudiar alternativas para preservar el terreno y evitar que el problema se profundice.
El estado actual del césped tiene una explicación: Boca comenzó en junio un nuevo proceso de resiembra de La Bombonera, pero las condiciones climáticas no favorecieron la evolución del campo. A pesar de los trabajos realizados, el terreno no logró recuperarse como estaba previsto y, por el momento, no existe una solución inmediata que permita garantizar que llegue en óptimas condiciones a los próximos compromisos.
Huracán, Lanús y Vélez: las opciones que analiza Boca
Ante este escenario, la dirigencia evalúa mudar la localía para los dos partidos que aparecen en el horizonte: Estudiantes y Vélez. La intención sería darle un descanso al césped para permitir que avance el proceso de recuperación sin la exigencia de recibir nuevamente a miles de personas y soportar la disputa de partidos oficiales.
Según trascendió, Boca ya tiene tres estadios en carpeta para utilizar en caso de concretar el cambio de escenario. El principal candidato por estas horas es el Tomás Adolfo Ducó de Huracán, con cuyos dirigentes ya hubo conversaciones formales. La alternativa del Globo aparece así como una posibilidad concreta para albergar al Xeneize.
Los otros dos escenarios que interesan son el Estadio Ciudad de Lanús y el José Amalfitani de Vélez. Ambos aparecen como opciones disponibles si finalmente Boca decide trasladar su localía, aunque por ahora las gestiones más avanzadas serían las mantenidas con Huracán.
La posibilidad de dejar La Bombonera, aunque sea de manera temporal, representa una situación poco habitual para Boca y genera debate dentro del club. El estadio es uno de los grandes símbolos de la institución y jugar fuera de casa supone resignar parte de esa ventaja, pero la dirigencia deberá determinar qué resulta más conveniente para el equipo y para la recuperación del campo.

