(ARGENTINA) Boca atraviesa una semana decisiva para definir dónde jugará el partido de ida ante Recoleta por los octavos de final de la Copa Sudamericana. Aunque inicialmente el plan era continuar utilizando un estadio alternativo por el estado del césped de La Bombonera, la evolución del campo de juego modificó el panorama y reabrió la posibilidad de que el equipo de Rodolfo Arruabarrena vuelva a jugar en Brandsen 805 antes de lo previsto.
La decisión todavía no fue tomada. Durante los próximos días, especialistas volverán a inspeccionar el terreno para comprobar si reúne las condiciones necesarias para albergar un partido oficial de competencia internacional. El análisis no se limitará al aspecto visual del césped, sino que también contemplará su resistencia y capacidad para soportar la exigencia de un encuentro de alta intensidad.
La inspección que definirá el regreso
Según informó el periodista Ezequiel Sosa, en Boca son optimistas por la recuperación que mostró el campo de juego en las últimas jornadas. Esa mejora llevó a la dirigencia a frenar cualquier decisión apresurada sobre una nueva mudanza y esperar el informe técnico definitivo antes de confirmar la sede del compromiso programado para el martes 11.
El Xeneize había decidido trasladar su localía de manera preventiva para preservar el césped de La Bombonera y permitir que avanzaran los trabajos de recuperación. La idea original era que ese cambio fuera únicamente por un encuentro, aunque la incertidumbre sobre la evolución del terreno obligó al club a mantener abiertas distintas alternativas para las siguientes presentaciones.
En caso de que los especialistas determinen que el campo todavía no está en condiciones, Boca ya tiene preparado un plan alternativo. Huracán fue notificado de que podría volver a recibir al conjunto de la Ribera en el estadio Tomás Adolfo Ducó. Incluso, dentro del club no descartan disputar hasta tres partidos allí si el césped de La Bombonera necesita más tiempo para recuperarse por completo.
Más allá de las alternativas, la prioridad de la dirigencia es volver a jugar en casa cuanto antes. La Bombonera representa una ventaja deportiva por el acompañamiento de los hinchas y el conocimiento del escenario, especialmente en una instancia eliminatoria de la Copa Sudamericana, donde cada detalle puede resultar determinante.
Sin embargo, en Boca también entienden que no vale la pena apresurar el regreso si eso implica comprometer nuevamente el estado del campo de juego. Por eso, el informe técnico de esta semana será clave para tomar una decisión definitiva. Mientras tanto, el optimismo crece y en el club creen que el duelo frente a Recoleta podría marcar el esperado regreso del Xeneize a su estadio.

