(ARGENTINA) “Desde lo futbolístico, Flores o Villa es la única duda que planteo en el once de Boca para jugar ante San Lorenzo“, sostuvo el periodista Diego Monroig sobre el encuentro del domingo 20 de septiembre por el Torneo Clausura. Para ese partido, Boca visits al San Lorenzo en el segundo partido del ciclo de Rodolfo Arruabarrena como técnico del equipo.
“La respuesta a esta hora, pensando en el clásico frente a San Lorenzo, el segundo de Arruabarrena, no habrá rotación. Decide plantar la base titular, ir con lo mejor que tiene y si hay algún cambio, uno o dos, es porque no va a querer poner en riesgo desde lo físico a algún jugador”, adelantó el periodista Diego Monroig. La anticipación marca la línea del DT: cualquier modificación será acotada y solo apuntará a cuidar a un jugador, sin reservar titulares para los compromisos que vienen.
El plantel llega con foco puesto en el clásico. Leandro Paredes no se quiere perder el partido ante San Lorenzo, según se conoció tras la clasificación en la Copa Sudamericana. Arruabarrena, además, les pidió a sus jugadores que la agenda inmediata ya esté puesta en lo que viene, sin mirar más atrás que el triunfo ante São Paulo.
El presente acompaña la apuesta por el equipo ideal. Boca acumula 12 partidos sin derrotas y sigue en carrera en los tres torneos que disputa: las semifinales de la Sudamericana, los cuartos de final de la Copa Argentina y el quinto puesto de su zona en el Torneo Clausura.
El desafío inmediato se enmarca en un calendario de 9 partidos en 43 días, con cuatro clásicos incluidos. Después de San Lorenzo viene Racing por los cuartos de la Copa Argentina el domingo 27 de septiembre en el Gigante de Arroyito, luego Unión el domingo 4 de octubre, Independiente de visitante en el fin de semana del 25 de octubre y el superclásico con River, el domingo 1° de noviembre en La Bombonera.
La clasificación en la Sudamericana
La seguidilla de partidos llega tras el pase a semifinales sellado en el Morumbí. Tras el triunfo 1-0 en la ida en La Bombonera, con gol de Miguel Merentiel, Boca igualó 1-1 con São Paulo en la revancha. Leandro Lozano marcó a los 60 minutos su primer gol con la camiseta azul y oro, un zurdazo que abrió el camino de la clasificación, antes del empate de Domingos Duarte a los 89. “Perdí un compañero en esta cancha”, contó Lozano tras el partido, en referencia a Juan Izquierdo, su compañero de Nacional que murió hace dos años en ese mismo estadio.
La semifinal ante Vasco da Gama se mete en el medio de esa seguidilla: la ida está programada entre el 13 y el 14 de octubre en La Bombonera, con horario a confirmar, y la vuelta una semana después en el São Januário de Río de Janeiro. Si Boca avanza, la final será el sábado 21 de noviembre en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez, en Barranquilla, Colombia. La historia juega a favor: el club nunca quedó eliminado en cuartos de final de la Sudamericana —en 2004 avanzó ante Cerro Porteño y en 2005 ante Internacional, y en ambos casos terminó campeón— y llega con dos sequías por acortar: cuatro años sin títulos y sin celebraciones internacionales desde 2008. El tramo arranca el domingo en el Nuevo Gasómetro, con la duda de Flores o Villa como única variante en el once.
