(ARGENTINA) En las últimas horas, el nombre de Paulo Dybala volvió a instalarse en el mundo Boca. El periodista Sebastián Infanzón fue contundente al desmentir una versión que circulaba con fuerza: “No es cierto que el representante de Dybala haya comunicado a Boca Juniors que el delantero no jugará en el país”. Con esa frase, dejó en claro que la historia todavía no está cerrada.
De esta manera, el Xeneize mantiene la expectativa abierta y sostiene la ilusión de poder sumar al atacante, uno de los grandes objetivos que se marcó la dirigencia en este mercado de pases.
Boca ya hizo su jugada y espera respuesta
Según lo que se conoce, Boca Juniors ya presentó una propuesta formal para intentar seducir al delantero. La oferta está sobre la mesa y ahora todo depende de la decisión del futbolista o de su entorno.
En el club entienden que no hay un rechazo definitivo, aunque sí son conscientes de que la negociación es compleja y que el margen de maniobra es reducido frente al poder de los equipos europeos.
El principal obstáculo para Boca es la intención del propio Dybala. El delantero prioriza seguir en la Serie A, donde se encuentra cómodo y con continuidad. En ese contexto, su renovación con la Roma aparece como la opción más firme.
Distintos medios italianos aseguran que el jugador está cerca de extender su vínculo hasta 2028, lo que prácticamente lo mantendría en el fútbol europeo por varios años más y enfriaría cualquier intento de regreso al país en el corto plazo.
Pese a ese escenario, en el Xeneize no pierden la esperanza. La dirigencia considera que la propuesta económica y el proyecto deportivo pueden ser factores importantes si el jugador decide evaluar alternativas fuera de Italia.
