(ARGENTINA) Arruabarrena volvió a insistir con dos refuerzos más para Boca y la dirigencia acelera las gestiones durante los últimos días del mercado de pases. El entrenador pretende sumar alternativas en la defensa y el ataque para elevar la competencia interna y, especialmente, evitar que el plantel quede corto durante el segundo semestre, con la Copa Sudamericana como uno de los grandes objetivos.
El técnico había solicitado inicialmente incorporaciones para el arco, el lateral derecho, la defensa central y el ataque. Boca logró avanzar en varias de esas posiciones, pero Arruabarrena entiende que todavía quedan dos lugares por cubrir. Por eso volvió a plantear ante Juan Román Riquelme la necesidad de sumar un defensor y un delantero.
Arruabarrena volvió a marcarle dos prioridades a Riquelme
La defensa aparece como una de las principales preocupaciones del entrenador. Boca ya había mostrado interés por Jhohan Romaña y la dirigencia realizó contactos para conocer las condiciones de una posible transferencia. Sin embargo, también surgieron otros nombres que son analizados para reforzar la zaga y ampliar las alternativas disponibles.
El ataque es el otro sector que Arruabarrena pretende reforzar. Las dificultades físicas de Adam Bareiro y la necesidad de contar con mayor competencia en el puesto de centrodelantero llevaron al entrenador a insistir con la llegada de un atacante. El técnico ya había reconocido públicamente que Boca trabajaba en esa posición y que mantenía comunicación permanente con Riquelme.
La intención es que el equipo tenga más variantes para afrontar partidos exigentes y pueda modificar su funcionamiento sin depender de pocos futbolistas. La Copa Sudamericana, el campeonato local y la Copa Argentina conforman un calendario que obliga a Boca a tener un plantel amplio y competitivo.
En ese contexto, las incorporaciones realizadas hasta el momento no cerraron definitivamente el mercado. Leandro Lozano se sumó al plantel, Sebastián Villa regresó al club y Álvaro Montero llegó para reforzar el arco. Enner Valencia también aportó jerarquía al ataque, aunque la situación física de Bareiro mantiene abierta la posibilidad de sumar otro delantero.
Ahora será Riquelme quien deberá definir qué operaciones puede concretar antes del cierre del mercado. Boca ya realizó inversiones importantes y también necesita resolver algunas salidas para liberar lugares dentro del plantel. La dirigencia deberá evaluar las alternativas disponibles y el margen económico para cumplir con los dos pedidos del entrenador.
