(ARGENTINA) Esta semana está marcada de expectativa para los hinchas de Boca, de cara al primer partido en la Copa Sudamericana, que se transformó en el objetivo del segundo semestre. En ese sentido, el segundo ciclo del Vasco Arruabarrena comienza con una fuerte presión, dado el fracaso que acumula el xeneize. Al respecto, distintas voces internas en el club han puesto los puntos sobre las íes respecto a lo que se espera para lo que se viene.
Fue Marcelo González uno de los periodistas que aprovechó la previa para expresarse en ese sentido. “Esperaremos que los primeros pasos ahora en el ámbito internacional del Vasco Arruabarrena sean con éxito. Es lo que Boca necesita y lo que Boca tiene como pura obligación en este semestre: participar y continuar en todas las competencias hasta el final y por lo menos quedarse con un título”, destacó el entrenador.
Lo cierto es que Boca se encamina a su debut en la Copa Sudamericana este jueves a las 21 horas frente a O’Higgins, en La Bombonera. Después de las eliminaciones en el Torneo Apertura y la Copa Libertadores, el Vasco arranca el ciclo internacional con el mandato explícito de pelear un título.
El entrenador mantiene dos incógnitas fuertes para el partido de ida de los 16avos de final. Leandro Paredes regresó al país tras el Mundial 2026 y el martes ya se entrenó en Ezeiza, apenas un día después de aterrizar, pero terminó la Copa del Mundo con una fisura en una costilla y 696 minutos en siete partidos. El mediocampista quiere estar sí o sí en el estreno copero, aunque Arruabarrena —junto al cuerpo médico— esperará hasta último momento para confirmarlo. “Paredes manifestó su deseo de estar presente en el encuentro con el equipo chileno”, explicaron desde el entorno del plantel, y su jerarquía hace que nadie en el club se anime a descartarlo de antemano.
El otro nombre que no tiene lugar asegurado en el once inicial es Sebastián Villa. El delantero colombiano será convocado, pero el Vasco todavía no definió si va de arranque o espera su oportunidad en el banco de suplentes. Son dos piezas de jerarquía que Arruabarrena evalúa con cuidado, consciente de que el margen de error en una llave internacional es mínimo y de que el equipo necesita rodaje competitivo urgente.
A las dudas se suman las bajas que ya están confirmadas. Adam Bareiro y Tomás Belmonte quedaron desafectados por lesión y ni siquiera integrarán la convocatoria. Además, Milton Giménez arrastra una molestia física desde el partido con Sarmiento por la Copa Argentina y su presencia tampoco es segura. El cuerpo técnico prefiere no arriesgarlo antes de tiempo y preservarlo para lo que viene.
Los probables once del Vasco Arruabarrena
En el arco, en cambio, hay una novedad prácticamente definida. Álvaro Montero tiene muchas chances de debutar como titular en Boca y reemplazar a Leandro Brey, tras haberse entrenado con el grupo durante toda la semana. El probable equipo que paró Arruabarrena en la última práctica muestra a Montero bajo los tres palos; Leandro Lozano, Nicolás Figal, Ayrton Costa y Lautaro Blanco en la defensa; Santiago Ascacibar, Milton Delgado o Leandro Paredes, y Alan Velasco o Sebastián Villa en el mediocampo; y adelante Tomás Aranda, Miguel Merentiel junto a Leonel Flores.
El Vasco Arruabarrena sabe que el compromiso del jueves no admite otro golpe. Las eliminaciones tempranas de la primera mitad del año dejaron al hincha sin paciencia y a la dirigencia con la exigencia de una respuesta inmediata. La Sudamericana aparece como la única vidriera internacional para torcer una temporada que, hasta ahora, acumula más silbidos que aplausos.
El propio entrenador lo enmarca en la obligación de “participar y continuar en todas las competencias hasta el final”, según el concepto que retomó González. El primer examen es ante los chilenos, en una Bombonera que promete hacerse sentir y que marcará el pulso de un semestre sin margen para otros tropiezos.


