(ARGENTINA) Boca se entrena en Casa Amarilla y ya palpita el duelo del jueves contra O’Higgins por los 16avos de final de la Copa Sudamericana. El encuentro, que será recién el segundo oficial del semestre, será sin embargo una prueba de fuego para el Vasco Arruabarrena. Es que el entrenador carga consigo el peso de una mala primera mitad del año para el xeneize, y por eso, empezaron a asomar las advertencias.
“Este jueves el Vasco va a tener el desafío más grande desde que llegó”, destacó el youtuber “X Cross Game”. Lo cierto es que esa preparación arrancó con un cambio de escenario forzado este lunes. Por el regreso de la Selección Argentina al país tras el subcampeonato en el Mundial 2026, el plantel se entrenó en el Complejo Pedro Pompilio de Casa Amarilla en lugar de hacerlo en el predio de Ezeiza.
El motivo fue contundente: Boca Predio queda a apenas ocho minutos en auto del Aeropuerto Internacional de Ezeiza, donde la delegación encabezada por Lionel Scaloni aterrizó cerca de las 17, por lo que para Rodolfo Arruabarrena y sus jugadores resultaba directamente imposible llegar sin demoras al entrenamiento. La decisión buscó esquivar el tránsito cargado y las largas filas de hinchas que recibieron al combinado albiceleste.
El equipo, según pudo saberse, no variaría demasiado del que le ganó 2 a 0 a Sarmiento en Rosario por la Copa Argentina. Quienes siguen siendo evaluados y podrían tener sus chances son los dos refuerzos colombianos, Álvaro Montero y Sebastián Villa, que vienen de completar su primer entrenamiento en el gimnasio del club y pelean por un lugar en la formación titular.
Distinta es la situación de Leandro Paredes. El volante quedó liberado de la Selección y se tomará unos días de descanso después de acumular 696 minutos en siete partidos mundialistas. No terminó bien físicamente la Copa del Mundo, por lo que está más afuera que adentro del choque copero. En el cuerpo técnico, sin embargo, nadie se anima a descartarlo por completo por tratarse de un jugador de su temple y jerarquía.
La urgencia por la Libertadores
El objetivo para Boca es ineludible y así lo expresaron desde el club: “El gran objetivo que estamos esperando todos los hinchas de Boca es poder ganar la Sudamericana y pasar a la Libertadores”, siguió “X Cross Game”. La frase resume el sentir de un plantel que sabe que la Copa es hoy la única ruta posible para meterse en la Libertadores 2027, después de un año con golpes duros como la eliminación en octavos del Torneo Apertura y la fase de grupos de la propia Libertadores.
De todos modos, buscó precisar algunos elogios: “El Vasco agarró el equipo en un momento complicado donde los hinchas ya no quieren a varios jugadores. Aun así le está dando un estilo, le está dando una impronta. El equipo está respondiendo bien”.
La consigna para el Vasco Arruabarrena es clara. “Boca sí o sí tiene que jugar la Copa Libertadores del año que viene y para eso va a tener que ganar el próximo partido”, remarcaron con énfasis desde las entrañas del club. El jueves, desde las 21.30, la Bombonera será el escenario de una noche que no admite otro resultado que no sea una victoria para seguir con vida en el plano internacional y empezar a cicatrizar las heridas de un semestre que no dio tregua.


