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Boca en la Copa

Pese al pase a semis, Arruabarrena les bajó línea a los jugadores de Boca: “En el avión…”

El Xeneize igualó 1-1 con San Pablo en el Morumbí y avanzó por el 1-0 de la ida, con el primer gol de Leandro Lozano en un estadio con fuerte carga emocional para el lateral uruguayo.

Rodolfo Arruabarrena
Rodolfo Arruabarrena

(ARGENTINA) “Vamos a festejar, están festejando en el vestuario, pero ya en el avión hay que calmarse y pensar en San Lorenzo. La liga es algo que tenemos que seguir mejorando y estar más cerca de los primeros puestos”, dijo Rodolfo Arruabarrena tras la clasificación de Boca a las semifinales de la Copa Sudamericana. El Xeneize igualó 1-1 con San Pablo en el Morumbí y avanzó gracias al 1-0 que había conseguido en la ida.

El empate en Brasil cerró una serie que Boca había abierto en La Bombonera con un triunfo 1-0, con gol de Miguel Merentiel. San Pablo llegó con una baja sensible: Jonathan Calleri, capitán y referente ofensivo del equipo de Dorival Júnior, se perdió la revancha por acumulación de amonestaciones. La amarilla que lo dejó afuera la vio en la ida, tras una discusión en mitad de cancha con Tomás Belmonte.

La noche de Lozano en el Morumbí

Leandro Lozano marcó a los 60 minutos su primer gol en Boca, un zurdazo que abrió el camino de la clasificación. A los 67, el VAR ratificó la decisión del juez de línea y anuló el empate transitorio de San Pablo tras una larga revisión. A los 89, Domingos Duarte puso el 1-1 de cabeza, a quemarropa, después de un centro de Artur, pero el resultado alcanzó para el pase.

El lateral uruguayo no celebró su gol como uno más y le puso nombre propio a la noche. “Perdí un compañero en esta cancha”, contó Lozano, en referencia a Juan Izquierdo, su compañero de Nacional que murió hace dos años en el Morumbí. Su conquista llegó, además, en el estadio donde el propio Arruabarrena había conquistado la Copa Libertadores 2000 como jugador: el Vasco hizo los dos goles del 2-2 con Palmeiras en la ida, en la serie que después se definió por penales.

Boca, ahora, tendrá otra revancha brasileña: Vasco da Gama, que venció 2-0 a Independiente Santa Fe y fue el primer semifinalista del torneo. La ida se jugará de local y la vuelta, en Río de Janeiro, donde en 2023 el Xeneize quedó a las puertas de la séptima Libertadores. En el historial contra los paulistas, Boca llega fortalecido: ganó 3 de las 4 series eliminatorias previas ante San Pablo (Copa de Oro 1993, Supercopa 1994 y Recopa Sudamericana 2006) y solo cayó en la Sudamericana 2007.

El paso a semifinales mantiene intacta una racha de 12 partidos sin derrotas y mantiene a Boca en carrera en todos los torneos que disputa, sin títulos desde hace cuatro años y sin festejos internacionales desde 2008. En la Sudamericana, el club nunca quedó eliminado en cuartos de final: en 2004, ante Cerro Porteño, y en 2005, ante Internacional, avanzó y terminó campeón.

La agenda de Rodolfo Arruabarrena, igual que le pidió a sus jugadores, ya está puesta en lo que viene: después del viaje a Brasil, el calendario marca el clásico contra San Lorenzo como visitante, un partido que Leandro Paredes no se quiere perder, y más adelante las semifinales ante Vasco da Gama por la Copa Sudamericana.