(ARGENTINA) Leandro Paredes analizó la actuación del equipo en Brasil y rescató el desarrollo del plan planteado. “Jugamos muy bien. Fuimos a presionar alto; cuando tuvimos que jugar, jugamos, cuando la tuvimos que tirar o meter, lo hicimos y cuando tuvimos que ser inteligentes, lo fuimos. Era una prueba de madurez y lo hicimos muy bien“, sostuvo el capitán, para quien la visita al Morumbí exigía ese nivel de madurez.
“Vinimos a esto, a clasificar, a hacer un partido como el que habíamos hecho en casa. Hoy lo hicimos muy bien. Queríamos ganar, pero lo importante es estar en semis”, sintetizó Leandro Paredes tras el empate de Boca 1-1 ante San Pablo en el Morumbí, resultado que selló la clasificación a las semifinales de la Copa Sudamericana con un global de 2-1, después del 1-0 de la ida en la Bombonera.
El equipo de Rodolfo Arruabarrena eligió cederle la pelota a un San Pablo golpeado, que llegaba de perder el clásico con Palmeiras. En esa primera mitad, Boca debió sufrir: Álvaro Montero evitó el gol de Gustavo Santana con una atajada decisiva.
La ventaja llegó a falta de media hora para el final, con una aparición inesperada de Leandro Lozano. El lateral derecho dejó su carril, se metió en el centro del área tras la asistencia de Leonel Flores, superó en velocidad a Domingos Duarte y definió de mano a mano ante el arquero Rafael. Tras la clasificación, el uruguayo dedicó el gol a Juan Izquierdo, el defensor de Nacional que falleció hace dos años después de desplomarse en ese mismo estadio. “Acá perdí un compañero”, expresó Lozano.
San Pablo fue con todo por la remontada y estuvo cerca en dos momentos. A los 67 minutos alcanzó la paridad, pero el VAR validó la decisión de campo y anuló la acción por un fuera de juego previo a la definición. A los 88, Domingos Duarte se sacó la marca de Jagger Herrera y conectó un cabezazo cruzado que venció a Montero. El árbitro adicionó siete minutos, en los que Boca agotó las ventanas de cambios con el ingreso de Enner Valencia por Miguel Merentiel.
El rival de la semifinal
El próximo obstáculo en la Copa Sudamericana será Vasco da Gama de Brasil, que eliminó a Independiente Santa Fe de Colombia. La ida se jugará el 13 o 14 de octubre en la Bombonera y la revancha, el 20 o 21 de octubre en el estadio Sao Januario de Río de Janeiro. La otra llave la definirán los ganadores de Atlético Mineiro-Santos y Cienciano-Montevideo City Torque, y la final se disputará el sábado 21 de noviembre en el estadio Metropolitano de Barranquilla.
Arruabarrena se mostró cauto en la previa de esa serie y pidió no relajarse pese al buen momento del plantel. “Estamos vivos en todos los frentes, pero todavía falta mucho”, sostuvo el DT, que destacó el esfuerzo del grupo después del empate ante San Pablo.
El calendario local no da respiro: este domingo, desde las 14:45, Boca visitará a San Lorenzo por el Torneo Clausura. Después, el domingo 27 de septiembre, se medirá con Racing por los cuartos de final de la Copa Argentina, otro de los frentes que Arruabarrena incluyó en la cuenta pendiente del semestre. Para Leandro Paredes y sus compañeros, el objetivo ya está marcado: la final de Barranquilla, a dos llaves de distancia.
