(ARGENTINA) Adam Bareiro atraviesa un complicado momento en Boca Juniors. El delantero paraguayo lleva tres meses y medio sin jugar y la lesión lumbar que lo afecta todavía le impide entrenarse con normalidad. Ante la falta de una evolución sostenida, el cuerpo médico analiza nuevos pasos y ya evalúa la posibilidad de realizarle un segundo bloqueo o avanzar directamente con una operación.
Los problemas físicos de Bareiro comenzaron en mayo, durante la eliminación de Boca ante Huracán por el Torneo Apertura. En aquel momento sufrió un doble desgarro que lo dejó fuera de varios compromisos y también le impidió ser convocado por Gustavo Alfaro para representar a Paraguay en el Mundial.
La llegada de Rodolfo Arruabarrena al banco xeneize coincidió con una recuperación que parecía encaminada. Bareiro inició la pretemporada con normalidad, pero pocos días antes del encuentro frente a Sarmiento por la Copa Argentina volvió a sufrir un inconveniente físico. Los estudios detectaron una hernia de disco lumbar y el delantero quedó nuevamente marginado.
El dilema que enfrenta Boca con Adam Bareiro
A comienzos de agosto, Boca optó por realizarle un bloqueo lumbar con el objetivo de reducir el dolor y evitar una intervención quirúrgica. El tratamiento apuntaba a que el delantero pudiera avanzar de manera progresiva en su recuperación, pero la respuesta no fue la esperada.
Bareiro continúa con molestias y no logra sostener varios días consecutivos de entrenamiento a la par de sus compañeros. Su evolución es irregular: en algunos momentos puede realizar determinadas tareas, aunque el dolor reaparece y obliga a reducir las cargas. Por ese motivo, en Boca no quieren acelerar su regreso y consideran que exigirlo podría agravar la situación.
Ante este escenario, el cuerpo médico y la dirigencia analizan dos alternativas. Una posibilidad es realizar un segundo bloqueo lumbar para intentar controlar definitivamente las molestias. La otra opción es avanzar con una operación, una decisión que implicaría un período de recuperación más prolongado y que podría dejarlo fuera de competencia durante gran parte de lo que resta de la temporada.
La incertidumbre sobre el estado físico de Bareiro también influyó en la planificación del plantel. Boca ya tenía en cuenta los antecedentes físicos de Edinson Cavani y, ante la necesidad de contar con más variantes ofensivas, sumó a Enner Valencia como una nueva alternativa para Arruabarrena. Mientras tanto, el futuro inmediato del paraguayo dependerá de la decisión que adopten los médicos y de la evolución de su lesión lumbar.
