(ARGENTINA) Adam Bareiro volvió a realizar trabajos livianos en el campo de entrenamiento de Boca y mostró una evolución positiva luego del bloqueo al que fue sometido por una hernia de disco lumbar. El delantero paraguayo no juega desde el 9 de mayo y, por el momento, el club mantiene la cautela y no establece una fecha para su regreso.
Bareiro atraviesa una extensa seguidilla de lesiones desde aquella noche en la que Boca perdió ante Huracán por los octavos de final del Torneo Apertura. El atacante había llegado con lo justo desde lo físico y sufrió un inusual doble desgarro en el complejo aductor y en el recto anterior del abdomen izquierdo. Aquella lesión no solo lo alejó de las canchas, sino que también lo dejó sin posibilidades de disputar el Mundial con Paraguay.
La hernia de disco lumbar fue el siguiente obstáculo para el delantero y le impidió debutar en el primer partido del ciclo de Rodolfo Arruabarrena, ante Sarmiento de Junín. En un primer momento, Bareiro intentó recuperarse sin intervención y posteriormente se sometió a un bloqueo en la zona lumbar. Ahora, los últimos trabajos reflejan un leve progreso en su recuperación.
El paraguayo comenzó a realizar algunas tareas en el campo, aunque todavía sin exigencias importantes. En Boca consideran que se trata de una señal alentadora, pero remarcan que todavía debe atravesar varias etapas antes de estar nuevamente a disposición del entrenador. La prioridad es avanzar sin acelerar los tiempos y evitar cualquier retroceso.
Bareiro avanza, pero Boca todavía no piensa en una fecha de regreso
Por ahora, no existe un plazo establecido para el regreso del delantero. En el club prefieren evitar cualquier pronóstico prematuro y seguir de cerca su evolución. Si la lesión vuelve a recrudecer, incluso podría quedar nuevamente sobre la mesa la posibilidad de una intervención quirúrgica. El escenario actual es positivo, aunque el camino hacia la vuelta todavía es largo.
La situación de Bareiro también condiciona el armado ofensivo de Boca. Milton Giménez perdió terreno en la consideración del cuerpo técnico y podría buscar una salida, mientras que Ángel Romero prácticamente no suma minutos. Ante este panorama, Miguel Merentiel es actualmente el único centrodelantero disponible para Arruabarrena.
En paralelo, Boca acelera la puesta a punto de Enner Valencia, quien llegó para reforzar el ataque pero todavía no fue convocado. El ecuatoriano continúa con trabajos físicos y futbolísticos mientras el cuerpo técnico evalúa cuándo estará en condiciones de debutar. La dupla ofensiva que Arruabarrena imaginó para este semestre, con Valencia y Bareiro como alternativas importantes, todavía no pudo compartir ni un minuto en cancha.
