(ARGENTINA) Leandro Paredes sufrió un desgarro grado 2 en el isquiotibial derecho hace poco más de una semana y mantiene la esperanza de jugar la revancha de Boca ante Vasco da Gama. El capitán busca emular una actuación de 2007, cuando un referente del club disputó la vuelta tras lesionarse.
Después del triunfo de Boca por 2-1 ante Talleres, el 16 de octubre, Rodolfo Arruabarrena estimó que Paredes estaba en 5 sobre 10, aunque puso en duda la precisión de esa valoración. El entrenador dejó pendiente la decisión sobre su presencia y dijo que hablará con el futbolista y con el área médica antes de resolver si lo utilizará. “Leandro (Paredes) del 1 al 10 está 5. Pero yo no acierto nunca. No sé si está 5. Hay que apuntar a cómo se siente. Pero la verdad que quiere estar siempre. Para nosotros siempre tenerlo ahí es complicado decirle que no. Pero veré llegado el momento, hablaré con la parte médica, con él y ver cómo vamos a ir con Vasco“, dijo Arruabarrena.
La revancha corresponde a las semifinales de la Copa Sudamericana. Para intentar llegar, Leandro Paredes se realiza un tratamiento de plasma rico en plaquetas, el mismo que utilizó antes de la Copa del Mundo 2026, cuando tuvo un cuadro similar. También hace trabajos de campo livianos, en solitario y bajo supervisión de kinesiólogos. Aunque el regreso se considera difícil, se intentará que juegue por su importancia para el equipo y por su voluntad de arriesgar.
La serie de la Copa Libertadores de 2007
El 17 de mayo de 2007, Juan Román Riquelme falló un penal y sufrió un desgarro en el muslo derecho durante el empate 1-1 de Boca ante Libertad de Paraguay, en la Bombonera. El resultado dejó al equipo con la obligación de ganar en Asunción. Riquelme se infiltró para jugar la vuelta, disputada una semana después de la lesión. La semejanza con Paredes está en que las dos lesiones afectaron la pierna derecha, aunque en zonas distintas.
En Asunción, Riquelme fue la figura y abrió el marcador con un remate desde fuera del área, después de eludir a tres defensores. Boca avanzó de ronda y luego ganó la Copa Libertadores 2007. Riquelme marcó un gol en la semifinal y tres en la final. Después de esa actuación, Edgar Alcaraz, médico del equipo paraguayo, denunció un supuesto dopaje con corticoides prohibidos.
El reclamo llegó a la Conmebol. Jorge Batista, histórico integrante del cuerpo médico de Boca, negó la acusación y presentó documentación en una conferencia de prensa. La denuncia tuvo continuidad tres días después de la actuación de Riquelme en Asunción, cuando volvió a jugar en otro partido.
Miguel Ángel Russo lo hizo entrar desde el banco ante Gimnasia de Jujuy para que pudiera ser sometido a un control antidoping si era necesario. “Creo que es la mejor manera de protegerlo como ser humano para disipar cualquier duda”, dijo el entonces entrenador. Arruabarrena no confirmó si Paredes será titular en la revancha, prevista para el próximo martes a las 21.30, hora argentina, en el Maracaná.

