(ARGENTINA) Jorge Castro murió el 14 de octubre de 2026, a los 59 años, luego de descompensarse en el Bingo de Morón por una baja de insulina en el marco de su diabetes; no lograron reanimarlo. El ex campeón mundial era hincha de Boca, una pasión que sostuvo desde su juventud hasta su etapa de figura del boxeo.
El episodio ocurrió en la sala de máquinas del establecimiento, donde Castro estaba cuando se descompensó. Un médico que llegó para asistirlo constató el fallecimiento en el lugar.
La pasión de Castro por Boca
Castro iba a la cancha de Boca desde los 18 años y solía asistir a cada partido del equipo. Mantuvo esa costumbre cuando se convirtió en una figura del boxeo, aunque con menos frecuencia; subir al cuadrilátero vestido con los colores xeneizes también se volvió una marca registrada. El fanatismo atravesó a su familia: 14 de sus 15 hijos eran hinchas de Boca, mientras que la única que alentaba a River compartía esa preferencia con la madre y el hermano mayor del boxeador.
Castro estuvo en Japón en noviembre de 2000 para presenciar la victoria de Boca por 2-1 ante Real Madrid, con la que el club ganó la Copa Intercontinental. En otra ocasión, La 12 lo invitó a ver un partido desde el paravalanchas. Una foto de ese encuentro lo muestra junto a Rafael Di Zeo, identificado como líder de la tribuna.
Jorge Castro recordó que los hinchas lo ayudaron cuando estuvo internado y necesitó donantes de sangre: “Soy un personaje, me saludan todos. Cuando estuve internado y necesitaba dadores de sangre, la gente de Boca me ayudó mucho, me donaron sangre, yo no soy un barra brava, soy una persona común y corriente como cualquier otra y por eso, justamente, no les doy la espalda a mis amigos, sean quienes sean…”, dijo. En sus últimos años, instalado en Morón, impulsaba un centro comunitario y sostenía comedores y merenderos en Lomas de Zamora. Al explicar esa tarea, expresó: “Yo pasé hambre, pasé frío, a mí no me lo puede contar ningún político, yo hago lo que deberían hacer ellos”. Sobre la situación social, también señaló: “Ahora no vienen los pibes, viene la gente grande, personas de 70 años que se ponen a llorar porque se jubilaron y no le alcanza la plata”.
La amistad con Diego Maradona sumó un vínculo entre el boxeo y el fútbol: Castro era ídolo de los padres de Maradona y ambos compartían asados y otros momentos íntimos. Castro bautizó como «La mano de Dios» el golpe con el que noqueó a John David Jackson el 10 de diciembre de 1994, en el noveno asalto. Conectó esa izquierda después de sufrir una paliza durante buena parte del combate.
Castro debutó como profesional en 1987 y acumuló 37 combates invicto. Disputó 144 peleas: obtuvo 130 triunfos, 90 por nocaut, perdió 11 y empató tres; el 12 de agosto de 1994 derrotó a Reggie Johnson en Buenos Aires y ganó el título mediano de la Asociación Mundial de Boxeo. En 1995 perdió el cinturón ante Shinji Takehara y, después de un grave accidente automovilístico que le provocó un colapso pulmonar y múltiples fracturas, regresó al ring; se retiró en 2007 tras vencer por nocaut técnico a José Luis Herrera. En abril de 2021, criticó a Juan Román Riquelme por dejar ir a Wanchope Ábila y lo calificó de «boludo».
