(ARGENTINA) Boca y Vasco da Gama llegan a la semifinal de la Copa Sudamericana con cuatro cruces oficiales previos: el Xeneize ganó dos y empató dos, sin derrotas.
El primer enfrentamiento oficial fue en los cuartos de final de la Copa Libertadores de 2001. La ida se jugó en Brasil y Boca ganó 1-0 con un gol de Guillermo Barros Schelotto. El resultado dejó a Vasco ante la obligación de remontar en la vuelta, después de que el equipo argentino se llevara la victoria como visitante.
La revancha se disputó en La Bombonera y terminó con otro triunfo de Boca, por 3-0. Aníbal Matellán abrió el marcador y Guillermo Barros Schelotto convirtió los otros dos tantos, para dejar el global en 4-0. Boca avanzó a las semifinales sin recibir goles en los dos partidos.
Meses después, Boca y Vasco volvieron a medirse en una fase de grupos: los dos encuentros terminaron 2-2. Ninguno logró imponerse en esos cruces. En el total de los cuatro antecedentes, Boca convirtió ocho goles y recibió cuatro.
La semifinal de la Copa Sudamericana abre un cruce inédito
La semifinal de 2026 será el primer enfrentamiento entre ambos en la Copa Sudamericana y, 25 años después de la serie de 2001, también el segundo cruce de eliminación directa. La llave de la Libertadores había sido hasta ahora la única instancia de ese tipo; esta vez, el ganador avanzará a la final continental. Rodolfo Arruabarrena pidió concentrarse en el presente: “Tenemos que ir pasito por pasito, partido por partido. No pensar tanto en el futuro, porque el futuro te da ansiedad, te da nervio. Y esa ansiedad y ese nervio hoy en el día no nos sirve”, dijo. El técnico resumió la distancia entre los objetivos y el momento del equipo: “Hay muchas situaciones en las que nosotros estamos cerca, pero estamos cerca y lejos a la vez”, expresó.
Arruabarrena enumeró los beneficios de las competencias internacionales: “Lo internacional te da guita, te da prestigio, te da la posibilidad de jugar al otro lado, en otra competencia , etcétera. Hace mucho que el club no logra algo internacional”, sostuvo. La última conquista internacional de Boca había sido la Recopa Sudamericana de 2008. El entrenador también dijo que no pretende relegar las demás competencias: “La liga local es la liga local. La Copa Argentina, saben que es una copa que me gusta desde hace 10 años. Y trato siempre de poner lo mejor”, explicó. Sobre una eventual consagración en la Sudamericana, agregó: “Ganar la Sudamericana sería un logro importante a nivel grupal. Es lo mejor de mi vida. Las noches de copa son especiales”, afirmó.
La ida está prevista para este martes 13 de octubre de 2026, a las 21.30, en La Bombonera, con Piero Maza Gómez como árbitro. La revancha será el martes 20, también a las 21.30, en Brasil, aunque el estadio seguía sin definirse. La disputa judicial por el uso del Maracaná mantenía pendiente la sede, mientras que São Januário no alcanzaba los 30.000 lugares exigidos por la Conmebol.
