(ARGENTINA) Vasco da Gama empató 0-0 con Remo en su último partido del campeonato brasileño antes de la semifinal de la Copa Sudamericana contra Boca. El equipo carioca no pudo convertir las ocasiones que generó. El encuentro se jugó el sábado, tres días antes de la ida, prevista para el martes 13 de octubre a las 21.30 en la Bombonera.
Para este partido, Pedro Emanuel dispuso una formación mixta en São Januário. Santiago Sosa fue suplente e ingresó cuando faltaban diez minutos; Marino Hinestroza también fue preservado, mientras que Alan Lescano y Facundo Colidio estuvieron desde el inicio. Un ex River salió por una lesión muscular en el muslo izquierdo y no iba a jugar ante Boca porque no estaba incluido en la lista de la Copa Sudamericana.
Remo estaba en puestos de descenso y acumulaba 25 puntos. Vasco fue superior y contó con varias chances para ponerse en ventaja, pero careció de efectividad en la mayoría de sus ataques. El empate dejó al conjunto de Río de Janeiro con 35 puntos, cuatro más que Internacional, el primero de los equipos en zona de descenso.
La sede de la revancha volvió a quedar sin definir
La jueza Suely Lopes Magalhães aceptó el sábado un recurso del consorcio Fla-Flu y dejó sin efecto el fallo que habilitaba al Maracaná para la revancha del martes 20 de octubre. El viernes, el juez Marco Antônio Ibrahim había ordenado a Flu Servicios S.A. poner el estadio a disposición de Vasco. Después de esa resolución, el club anunció que sería local allí.
Suely Lopes Magalhães sostuvo que Ibrahim no tenía competencia para revisar por su cuenta la resolución previa. Planteó que el caso debía volver al juez responsable del expediente o ser tratado de manera conjunta en la Sala XXIII de Derecho Privado. También señaló un posible riesgo para la seguridad pública por la coincidencia con un partido de básquet entre Flamengo y Botafogo en el Maracanãzinho: la concentración de hinchas de ambos encuentros podía afectar el orden público.
El consorcio Fla-Flu, integrado por Flamengo y Fluminense, se había negado a ceder el Maracaná por la seguidilla de partidos y los trabajos de mantenimiento del campo. São Januário no llega a las 30.000 localidades que exige la Conmebol para un encuentro de estas características. La Justicia sugirió el Nilton Santos como alternativa, pero Vasco se opone a jugar allí por el césped sintético; Pedro Emanuel dijo: “Jugar en césped sintético es un problema”.
Antes de que se revocara el fallo, Vasco ya había vendido más de 35.000 entradas para jugar en el Maracaná. La Conmebol había sido notificada y había realizado los trámites logísticos con Boca para ese estadio. El Manual de Clubes de la Copa Sudamericana 2026 establece que, si el club no presenta los permisos entre 10 y 15 días antes del partido, la confederación puede exigir que se designe una nueva sede. La revancha está prevista para el martes 20 de octubre a las 21.30 en Brasil, pero su estadio sigue sin definirse.
