(ARGENTINA) La situación de Exequiel “Changuito” Zeballos volvió a generar ruido en Boca Juniors. Este miércoles, el juvenil no participó del ensayo futbolístico del plantel profesional, en un contexto en el que su continuidad en el club todavía no está resuelta y su contrato finaliza el 31 de diciembre.
El atacante, una de las grandes apariciones de las inferiores xeneizes en los últimos años, atraviesa un momento de indefinición que impacta directamente en su lugar dentro del equipo. En el cuerpo técnico que encabeza Rodolfo Arruabarrena entienden que la falta de certezas sobre su futuro influye en su consideración dentro de la rotación.
Sin ser “colgado”, pero con menos prioridad en la rotación
De acuerdo con lo que trascendió desde el entorno del plantel, Zeballos no forma parte de los futbolistas considerados prioritarios en esta etapa de preparación. Sin embargo, en el club aclaran que no se trata de una decisión disciplinaria ni de un “castigo deportivo”, sino de una consecuencia directa de su situación contractual.
El juvenil continúa entrenándose con el grupo, aunque con una planificación diferenciada en algunos trabajos, mientras espera definiciones sobre su futuro. En Boca sostienen que su caso está abierto y que todavía no hay una decisión tomada respecto a una posible renovación.
En paralelo, el entorno del jugador mantiene la expectativa de recibir ofertas del exterior, algo que hasta el momento no se concretó de manera formal pese a algunos sondeos. Esa espera también influye en la falta de avances en las negociaciones con el club.
Zeballos, que en otros momentos fue considerado una de las principales apuestas ofensivas del plantel, hoy aparece “corrido” en la consideración general del cuerpo técnico, lo que lo obliga a empezar varios pasos por detrás en la lucha por un lugar.
A pesar de esto, en Boca remarcan que no se trata de un futbolista apartado del plantel ni de una decisión definitiva sobre su futuro deportivo. El atacante sigue siendo parte del grupo, aunque su rol dentro de la estructura actual es secundario.
La dirigencia y el cuerpo técnico seguirán evaluando su situación en las próximas semanas, en un escenario donde el futuro del “Changuito” dependerá tanto de las ofertas que puedan llegar desde el exterior como de la posibilidad de acordar una renovación con el club. Mientras tanto, su presente en Boca continúa marcado por la incertidumbre.

