(ARGENTINA) El 3-0 de Boca ante Unión por el Torneo Clausura tuvo un efecto que excedió los tres puntos: afirmó al equipo en la zona de clasificación a los octavos y le dio aire para encarar el tramo decisivo. La victoria también abrió la posibilidad de administrar cargas antes de una serie de compromisos exigentes.
En La Bombonera, Lautaro Di Lollo marcó el primero y Leonel Flores convirtió los otros dos. El triunfo llegó por la fecha 11 del Torneo Clausura y extendió a 16 partidos consecutivos la racha sin derrotas que el equipo acumulaba después del encuentro. La goleada también reforzó su posición en una jornada importante para la pelea por los puestos de playoffs.
Boca quedó segundo con 20 puntos y le sacó siete unidades a Unión, que había llegado noveno con 13. El equipo santafesino era el primero que quedaba afuera de los octavos, por lo que el resultado amplió el colchón sobre el corte. Antes del partido, una derrota podía achicar esa brecha a un punto; el triunfo evitó ese escenario y alejó a Boca de la zona de eliminación.
El margen ante un calendario apretado
La victoria también podía darle al entrenador margen para administrar el plantel. Rodolfo Arruabarrena tenía la posibilidad de rotar a algunos futbolistas y reservar titulares para llegar frescos a la ida de la semifinal de la Copa Sudamericana ante Vasco da Gama. Ese cruce estaba previsto para el martes siguiente al partido con Instituto, con pocos días entre ambos compromisos. La rotación era una posibilidad, no una decisión confirmada.
El siguiente rival era Instituto, por la fecha 12 del Torneo Clausura, pero la programación presentaba datos distintos. Una referencia ubicaba el encuentro el viernes 9 de octubre, a las 19.30, en el Mario Alberto Kempes; otra lo señalaba para el domingo 11 en Alta Córdoba. La diferencia de fecha y sede no estaba resuelta, aunque ambas ubicaban el partido en Córdoba. Instituto, además, llegaba como puntero de la Zona A, y una victoria podía acercar a Boca al líder.
Después de ese cruce, el calendario incluía el Superclásico ante River, previsto para el 1° de noviembre, y la semifinal de la Copa Argentina frente a Banfield, programada para el sábado 14. El horario y el estadio de ese partido todavía no estaban definidos. Boca había llegado a esa instancia tras vencer 3-2 a Racing, mientras que Banfield eliminó por penales a Deportivo Riestra. La final quedó programada para el miércoles 2 de diciembre.
