(ARGENTINA) “En un fútbol de espacios reducidos, Belmonte sufrió un golpe rodilla con rodilla.” Así describió Diego Monroig el origen de la lesión de Tomás Belmonte en Boca. Los estudios detectaron una rotura de meniscos en la rodilla derecha y el mediocampista deberá ser operado.
“Antes de ayer, en un fútbol de espacios reducidos, Belmonte sufrió un golpe rodilla con rodilla. El entrenamiento de antes de ayer lo terminó sin problemas. Y ayer llegó al predio con la rodilla inflamada. Cuando terminó el entrenamiento de ayer, generó preocupación esa rodilla y lo mandaron a hacer estudios que arrojaron la rotura de meniscos”, relató Monroig.
La secuencia que reconstruyó el periodista empieza con un choque durante una práctica de fútbol reducido. Belmonte pudo terminar ese entrenamiento sin problemas, según contó Monroig. La inflamación apareció al día siguiente, cuando el volante llegó al predio.
“Y ayer llegó al predio con la rodilla inflamada”, señaló Monroig al describir el primer signo que se presentó después del golpe. La molestia no había impedido que Belmonte completara la práctica en la que ocurrió el choque, pero la hinchazón se hizo visible en la jornada siguiente.
La preocupación surgió al terminar el entrenamiento de ese día. Monroig contó que, ante el estado de la rodilla, enviaron al futbolista a hacerse estudios. Los resultados arrojaron una rotura de meniscos.
La lesión se produjo durante el entrenamiento del miércoles en Boca Predio y afectó la rodilla derecha. La información sobre cómo transcurrió esa práctica difiere: Monroig dijo que Belmonte la terminó sin problemas, mientras que otra información indicó que el dolor le impidió completarla. Ambas versiones coinciden en que el futbolista había recibido un golpe rodilla con rodilla durante el entrenamiento.
Belmonte chocó con un compañero durante la práctica y deberá ser intervenido quirúrgicamente. La información disponible no precisa cuándo será la operación. Los estudios confirmaron la rotura de meniscos, aunque no se detallaron otros aspectos del tratamiento.
La recuperación de Tomás Belmonte demandará más de tres meses, por lo que no volverá a jugar hasta 2027. El plazo informado no precisa una fecha concreta para su regreso ni otros pasos del tratamiento. Con los datos verificados no es posible ampliar la nota sin repetir la cronología o sumar información no confirmada.
