(ARGENTINA) “Comenzamos…”. Con ese mensaje, el Doctor Batista, médico de Boca, publicó en Instagram un primer avance de la recuperación de Tomás Aranda, quien se repone de la fractura en el peroné de la pierna derecha que sufrió en un entrenamiento en Boca Predio. Según la primera evaluación del club, el juvenil estaría alejado de las canchas por lo que resta de 2026.
“Fue solo, se tiró al piso y se rompió”, contaron desde el predio tras la escena que quedó marcada en Ezeiza. Tomás Aranda cayó tendido después de un movimiento, sin que ningún compañero lo tocara. La lesión ocurrió durante la entrada en calor, antes de que comenzara el trabajo principal del plantel, y la peor noticia llegó este miércoles.
Los estudios definirán con exactitud el grado de la lesión y en el club aguardan además el parte médico oficial. Lo concreto es que Aranda será operado este jueves en el Sanatorio de la Trinidad de San Isidro y no se descarta que también esté comprometido el ligamento que une la tibia y el peroné con el tobillo. La estimación inicial es que lo tendrá varios meses afuera de las canchas.
De la cantera a la Selección en un semestre
La lesión interrumpe el mejor momento de la corta carrera del juvenil, una de las grandes apariciones de la cantera. Tomás Aranda debutó en Primera a comienzos de 2026, se ganó la confianza de Claudio Úbeda y después la de Rodolfo Arruabarrena, y terminó convertido en una pieza fija del equipo. En este semestre lleva la camiseta número 10 y es uno de los siete futbolistas del plantel que disputaron los 11 partidos del ciclo del Vasco.
“Aranda tiene potrero, juega bien, quiere la pelota…”, resumió Lionel Scaloni después de verlo de cerca. El entrenador de la Selección Argentina lo incluyó en la gira previa al Mundial 2026, una convocatoria que sorprendió por el poco tiempo que llevaba Aranda en Primera. No fue solo un premio por su irrupción: el cuerpo técnico albiceleste había detectado condiciones que podían proyectarlo a otro nivel, en un año en que el juvenil mostró desparpajo para pedir la pelota y capacidad para jugar entre líneas.
Dentro del plantel, Aranda también encontró el respaldo de Leandro Paredes. El volante, referente del equipo y de la Selección, había quedado impresionado por las condiciones del juvenil y fue uno de los que más lo acompañó en ese salto que dio durante el año. La baja, además, golpea en lo emocional: se trata de un grupo que cuida y protege a los pibes que se hicieron un lugar en Primera, y Aranda es uno de ellos. Todos quedaron conmocionados por lo ocurrido.
El camino de Aranda es el más largo: los meses de rehabilitación, la operación de este jueves y una vuelta que en Boca no prevén antes de 2027. El posteo del Doctor Batista quedó como el punto de partida público de ese proceso.

