Tras la eliminación de Boca en la fase de grupos de la Copa Libertadores, la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme ya trabaja en la búsqueda de un entrenador que encabece una nueva etapa deportiva. En ese contexto, el nombre de Rodolfo Arruabarrena comenzó a tomar fuerza como uno de los candidatos que analiza el Consejo de Fútbol para asumir el cargo.
Un perfil que conoce el club
La principal ventaja de Arruabarrena es su identificación con Boca. El “Vasco” conoce el mundo xeneize desde adentro, tanto por su etapa como jugador como por su experiencia en el banco de suplentes entre 2014 y 2016, período en el que conquistó títulos locales.
En la dirigencia consideran que el próximo entrenador deberá llegar con conocimiento del club, capacidad para manejar la presión y experiencia suficiente para liderar un proceso de reconstrucción luego de un semestre complicado.
Contactos y proyecto a largo plazo
Según la información que circula en el entorno xeneize, la idea de Riquelme no sería apostar únicamente a una solución de emergencia. El objetivo es encontrar un entrenador capaz de desarrollar un proyecto que trascienda los resultados inmediatos y que permita reordenar el plantel.
Por eso, el Consejo de Fútbol avanzaría primero con conversaciones informales para conocer la predisposición de Arruabarrena y luego definir aspectos deportivos, como el armado del plantel, los refuerzos y el trabajo con las divisiones inferiores.
La intención sería que el nuevo cuerpo técnico tenga plena participación en el próximo mercado de pases y pueda comenzar a moldear el equipo de acuerdo con su idea futbolística.
Reestructuración del plantel
Otro de los puntos centrales del proyecto sería la renovación de algunos sectores del plantel profesional. Tras los cuestionamientos recibidos durante la temporada, la dirigencia analiza posibles salidas y la incorporación de futbolistas que encajen en el nuevo ciclo.
En ese escenario, Arruabarrena aparece como un entrenador con experiencia para gestionar vestuarios complejos y afrontar la presión que implica dirigir a Boca.
Mientras tanto, el club mantiene la cautela y evita realizar anuncios oficiales. Sin embargo, puertas adentro ya trabajan en la planificación de la próxima temporada con la intención de recuperar protagonismo tanto en el ámbito local como internacional.

