(ARGENTINA) “En la práctica de fútbol nos podemos dar cuenta de cómo lo ve el Vasco a Battaglia: para Arruabarrena, Battaglia es 5″. Con esa frase, el periodista Claudio Civiello reveló en qué puesto piensa Rodolfo Arruabarrena para el regreso de Rodrigo Battaglia a Boca. El volante volvió a entrenarse con el resto del plantel después del triunfo ante São Paulo, tras aproximadamente nueve meses de inactividad, y quedó más cerca de volver a estar a disposición del cuerpo técnico.
El dato de Civiello no es un detalle menor: Rodrigo Battaglia es habitual volante central, aunque también tiene experiencia como defensor y puede ocupar distintas posiciones, algo útil en una zona media desgastada por el calendario. Para el tramo final de la temporada, en el club lo miran como un refuerzo interno: Boca pelea por cuatro títulos y la clasificación a la Libertadores 2027.
El último partido oficial de Rodrigo Battaglia se remonta a diciembre de 2025, en la semifinal del Torneo Clausura frente a Racing, cuando ingresó en los minutos finales de la eliminación de Boca. El mediocampista de 35 años fue operado el 3 de febrero de 2026 por una tendinopatía insercional crónica del tendón de Aquiles derecho, una lesión que se le había agravado durante la pretemporada de verano. Sumados los meses previos a la cirugía y los posteriores, acumuló nueve meses sin jugar.
Durante la rehabilitación combinó trabajos livianos en el campo con tareas de fortalecimiento en el gimnasio y, en algunas etapas, entrenó junto a Leandro Paredes. En el club llevan su evolución con cautela y, por ahora, no establecieron una fecha concreta para su regreso oficial a las canchas. La prioridad es que recupere ritmo, sensaciones y tolerancia a las cargas después de tanto tiempo sin competencia.
El plan de regreso tiene hitos marcados. Si los tiempos se mantienen, Rodrigo Battaglia podría integrar la lista de concentrados para el partido contra Racing por la Copa Argentina y, después, sumar sus primeros minutos ante Unión en La Bombonera el 4 de octubre. El retorno no sería como titular: el cuerpo técnico buscaría llevarlo de a poco tras tantos meses sin jugar.
La vuelta llega en un plantel con bajas
El regreso de Battaglia toma relevancia por el contexto que atraviesa el grupo. Agustín Marchesín, de 38 años, sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha a mediados de abril ante Barcelona de Guayaquil por Copa Libertadores y no volvería a ser exigido en alto nivel antes de noviembre o diciembre. Tomás Aranda y Adam Bareiro tampoco volverán a jugar en 2026. En ese marco, el mercado cerró con cuatro refuerzos —Álvaro Montero, Leandro Lozano, Sebastián Villa y Enner Valencia— y sin Matías Galarza: Talleres pedía cerca de 6 millones de dólares y Boca ofreció 4 millones por el 60% del pase. Horas antes del cierre del plazo de la AFA, el entrenador de Talleres, Omar De Felippe, explicó: “Estamos al tanto de lo de Matías Galarza y Boca. Nosotros queremos que se quede. Pero si la dirigencia y él deciden irse, listo. Es su futuro también”.
Boca afrontará los últimos tres meses del año con 29 futbolistas para la Copa Sudamericana, el Torneo Clausura y la Copa Argentina. Tras eliminar a São Paulo, el próximo rival internacional será Vasco da Gama en octubre por las semifinales, y la aparición de Rodrigo Battaglia en los partidos dependerá de cómo responda en los próximos entrenamientos.
