(ARGENTINA) “Tenemos que salir campeón de algo, pero tenemos que ir tranquilos”, dijo Rodolfo Arruabarrena sobre su segundo ciclo en Boca. En poco más de tres meses, el equipo pasó de un comienzo adverso a encadenar nueve triunfos y seis empates entre el Clausura, la Sudamericana y la Copa Argentina.
El cambio llegó después de un primer semestre con dos eliminaciones: Boca quedó afuera en los octavos de final del Apertura y en la fase de grupos de la Libertadores. La salida de Claudio Úbeda siguió a ese último golpe, y el presidente Juan Román Riquelme contrató a Rodolfo Arruabarrena. El técnico ya había ganado con el club el campeonato de Primera División y la Copa Argentina en 2015.
El comienzo de la segunda etapa de Rodolfo Arruabarrena fue complicado. Boca perdió 0-3 ante Riestra en el arranque del Clausura y cayó ante O’Higgins en los playoffs de la Sudamericana, aunque avanzó tras ganar la serie por penales. La derrota en Chile, el 30 de julio, fue la última antes de la racha invicta que marcó el resto de ese tramo.
La remontada ante Racing mostró la capacidad del equipo para reaccionar: Boca levantó un 0-2 en los últimos 20 minutos, ganó 3-2 y se clasificó a las semifinales de la Copa Argentina. Enner Valencia hizo los tres goles, todos de cabeza. “Hace rato que miro al banco y tengo con qué cambiar los partidos”, dijo Rodolfo Arruabarrena sobre el ingreso del delantero ecuatoriano.
La prudencia que expresó el entrenador convivió con una meta concreta: competir por un título. En el torneo local, Boca ocupaba el quinto puesto y estaba en zona de clasificación a los mata-mata; en la Tabla Anual se ubicaba tercero. Esas posiciones acompañaban la pelea en tres torneos, aunque la definición todavía dependía de los resultados de cada competencia.
Rodolfo Arruabarrena también abrió espacio para los jóvenes. Facundo Herrera, defensor central de 20 años, se afianzó en el equipo; Tomás Aranda y Leonel Flores, ambos de 19, también tuvieron oportunidades. Aranda estaba lesionado en ese tramo, mientras que Flores, extremo derecho, había sido convocado por Lionel Scaloni a la selección argentina y tuvo un buen debut ante Bolivia. “tratar de no quemarlos. Los vamos viendo en los entrenamientos, saben que tienen que seguir aprendiendo”, explicó el DT.
“El Vasco nos cambió la mentalidad. La idea de juego, jugar a lo que queremos, a proponer todo el tiempo, a ser protagonistas y creo que lo venimos haciendo muy bien. De menor a mayor, tenemos mucho por mejorar pero vamos por el buen camino”, dijo Leandro Paredes sobre el equipo. Rodolfo Arruabarrena llegó a esta segunda etapa después de dirigir en Arabia Saudita, Egipto y la selección de Emiratos Árabes Unidos. En Boca, además, debió afrontar lesiones de Adam Bareiro, Tomás Belmonte, Agustín Marchesín y Paredes, y recuperó a Santiago Ascacíbar, Carlos Palacios y Alan Velasco. El siguiente compromiso previsto era ante Unión de Santa Fe, por la undécima fecha del Clausura.
