(ARGENTINA) Mientras Boca continúa enfocado en la competencia oficial, la dirigencia no descuida el mercado de pases. Tras el triunfo por 1-0 frente a Atlético Paranaense, Rodolfo Arruabarrena le transmitió a Juan Román Riquelme cuál es su principal prioridad para reforzar el plantel: incorporar un volante de jerarquía que eleve el nivel del mediocampo de cara a los desafíos del segundo semestre.
El presidente xeneize ya tiene dos nombres sobre la mesa. Ambos son uruguayos, cuentan con experiencia internacional y actualmente militan en el fútbol de Turquía. Se trata de Lucas Torreira, figura del Galatasaray, y Naitan Nández, ex Boca y hoy jugador del Akatsia. Los dos cuentan con el visto bueno del entrenador, aunque sus situaciones contractuales presentan escenarios diferentes.
El caso de Torreira aparece como el más complejo desde lo económico. El mediocampista tiene contrato con Galatasaray hasta junio de 2028 y una cláusula de rescisión fijada en 15 millones de euros. A pesar de ese obstáculo, desde el entorno del jugador aseguran que mantiene el deseo de vestir la camiseta de Boca, un factor que podría jugar a favor en una eventual negociación.
Dos perfiles distintos para un mismo objetivo
Por su parte, Nández representa una alternativa con un contexto contractual algo más favorable. Su vínculo con el Akatsia finaliza en junio de 2027 y su nombre volvió a instalarse como una posibilidad concreta para regresar al club donde mostró uno de los mejores niveles de su carrera.
Sin embargo, hasta el momento no hubo avances suficientes para cerrar un acuerdo entre las instituciones.
Arruabarrena considera que cualquiera de los dos futbolistas aportaría un salto de calidad. Torreira ofrecería equilibrio, recuperación y salida limpia desde el centro del campo, mientras que Nández sumaría intensidad, recorrido y conocimiento del mundo Boca, además de su experiencia en competencias de alto nivel.
Por ahora, Riquelme sigue evaluando los pasos a seguir en un mercado que promete seguir moviéndose. El objetivo es cumplir con el pedido del entrenador y sumar un mediocampista de jerarquía que fortalezca al equipo para afrontar la Copa Sudamericana, la Copa Argentina y el torneo local. Aunque todavía no hay definiciones, Boca ya tiene claro cuáles son sus principales objetivos.

