(ARGENTINA) El debut en el Torneo Clausura, con una goleada en contra, provocó un terremoto en Boca, donde se empezaron a buscar culpables de una derrota que quedará en la historia negativa. En estos análisis, lógicamente uno de los nombres que apareció señalados fue el de Juan Román Riquelme, quien monopolizó las decisiones en este mercado de pases. Y precisamente una de ellas fue la que, internamente, quedó expuesta con el triunfo de Riestra.
Fue Marcelo González en “Cadena Xeneize” quien se expresó al respecto. “En uno de ellos y que era claramente muy urgente es el número nueve. Y el número nueve todavía Boca no lo trajo y ya la competencia empezaron todas, ya empezó la Copa Argentina, ya empezó la Sudamericana y hoy acaba de empezar el campeonato y Boca sigue sin traer ese número nueve que más allá de la lesión de Bareiro le hacía falta igual”, dijo. Es que quedó claro que la goleada 3-0 que Riestra le propinó al xeneize en el arranque del Torneo Clausura 2026 expuso la mayor deuda del Consejo de Fútbol en un mercado de pases que, con las competencias ya iniciadas, todavía no le entregó al técnico Rodolfo Arruabarrena un centrodelantero de jerarquía.
La formación inicial del xeneize incluyó apenas cuatro titulares respecto del equipo que venía de ganarle a O’Higgins por la Copa Sudamericana. Arruabarrena buscó cuidar piernas para el desquite del próximo jueves y pagó caro el experimento en el estadio Guillermo Laza. La falta de peso ofensivo fue total: ni con los ingresos posteriores de Sebastián Villa, Ángel Romero o Miguel Merentiel consiguió inquietar al arquero Ignacio Arce.
La crisis del puesto y la presión sobre Riquelme
El dato que subraya la urgencia es que Juan Román Riquelme y el resto de la directiva aún no lograron cerrar la llegada de un número nueve. González ya lo advertía incluso antes de la baja por lesión de Bareiro, que agravó un problema que el periodista consideró “claramente muy urgente” desde el minuto cero. Las tres competencias oficiales —Copa Argentina, Copa Sudamericana y el Clausura— ya están en marcha y Boca sigue sin un referente de área definido.
El historial previo contra Riestra no anticipaba semejante golpazo. El 27 de octubre de 2024 habían empatado 1-1 en la Bombonera, y el 25 de enero de 2026 el Xeneize se impuso por 1-0 en el mismo escenario. La derrota del domingo, en cambio, fue la primera vez que ambos equipos se midieron en el Guillermo Laza y terminó con una goleada histórica para el conjunto de Guillermo Duró.
El próximo jueves el equipo de Arruabarrena tiene la revancha inmediata por la clasificación en la Copa Sudamericana. La goleada de Riestra dejó expuesta la carencia de un goleador y puso a Juan Román Riquelme contra las cuerdas: el mercado de pases de Boca sigue abierto y el presidente deberá acelerar las gestiones para que el “9” que nunca llegó se transforme en realidad antes de que los plazos deportivos agoten la paciencia en La Boca.


