(ARGENTINA) La búsqueda de refuerzos continúa siendo una prioridad para Boca en el tramo final del mercado de pases. Luego de la clasificación a los octavos de final de la Copa Sudamericana, Juan Román Riquelme confirmó que el club apunta a incorporar un centrodelantero, mientras la dirigencia también abrió conversaciones por Ezequiel “Chimy” Ávila, quien quedó en libertad de acción tras su paso por el Betis.
El entrenador Rodolfo Arruabarrena insistió en reiteradas oportunidades con la necesidad de sumar un delantero de área y, puertas adentro, la intención es incorporar dos atacantes. Sin embargo, la concreción de esas operaciones dependerá de las salidas que Boca logre cerrar en los próximos días para liberar cupos dentro del plantel.
Las salidas serán determinantes para sumar refuerzos
Antes de avanzar por las incorporaciones, Boca necesita resolver varias situaciones. Juan Barinaga tiene encaminada su llegada a Independiente Rivadavia, mientras que Santiago Zampieri analiza una propuesta del fútbol uruguayo. Además, Íker Zufiaurre también podría continuar su carrera fuera del club.
Otro de los movimientos que sigue de cerca la dirigencia es la posible venta de Marcelo Saracchi al Houston Dynamo. La salida del lateral uruguayo sería importante no solo por lo deportivo, sino también porque liberaría un cupo de extranjero, un aspecto clave para la planificación del plantel.
En paralelo, Boca continúa esperando la transferencia de Exequiel Zeballos al Napoli. El extremo ya alcanzó un acuerdo contractual con el club italiano, aunque la operación todavía no se cerró debido a que la institución europea necesita concretar previamente una venta para cumplir con las normas del fair play financiero.
Mientras tanto, la búsqueda del nuevo centrodelantero continúa. Las negociaciones anteriores por David Romero, Lucas Passerini y Luciano Gondou no llegaron a buen puerto por diferencias económicas, aunque en Boca mantienen el optimismo y aseguran que la llegada del “9” está cerca de concretarse.
Además del centrodelantero, el nombre del Chimy Ávila volvió a instalarse con fuerza. El atacante quedó libre tras su salida del Betis y ya existieron los primeros contactos con su entorno. La posibilidad de que se convierta en refuerzo dependerá del acuerdo económico y de que Boca logre concretar las salidas necesarias para completar la reestructuración del plantel que pretende Arruabarrena.

