(ARGENTINA) Boca Juniors reactivó el interés por Ezequiel “Chimy” Ávila, un delantero que Juan Román Riquelme tiene en carpeta desde hace tiempo y que ahora aparece como una posibilidad concreta para reforzar el plantel. La salida del atacante de Betis, que lo dejó con el pase en su poder, modificó el escenario y abrió una oportunidad que la dirigencia considera favorable.
No es la primera vez que Boca intenta incorporar al futbolista. En mercados anteriores ya hubo sondeos e intentos por avanzar en la negociación, aunque las condiciones económicas y contractuales impidieron que la operación prosperara. Ahora, al encontrarse libre, el club solo debería negociar las condiciones del contrato directamente con el jugador.
NECESIDAD DE SUMAR
La necesidad de sumar variantes en ataque también empuja a Boca a evaluar esta posibilidad. El equipo sufrió varias bajas por lesión en las últimas semanas y el cuerpo técnico pretende contar con un delantero de experiencia que amplíe las alternativas ofensivas para afrontar un segundo semestre cargado de competencia.
A sus 32 años, el Chimy Ávila también contempla con buenos ojos un regreso al fútbol argentino para relanzar su carrera. Esa predisposición acerca a las partes, aunque todavía existe un obstáculo que impide acelerar las gestiones.
Con el mercado de pases cerrado en Argentina, Boca solo podrá incorporar al delantero si previamente libera un cupo mediante una transferencia al exterior. Esa condición reglamentaria obliga a la dirigencia a resolver primero una salida antes de avanzar de manera formal por el atacante.
Desde lo futbolístico, Ávila ofrece características que el cuerpo técnico valora. Se trata de un delantero de gran despliegue físico, con capacidad para presionar la salida rival, atacar los espacios y desempeñarse en distintas posiciones del frente ofensivo. Si bien no es un centrodelantero clásico, puede aportar intensidad y variantes a un ataque que necesita recuperar eficacia.
Por el momento no existe un acuerdo cerrado, pero el interés de Boca es concreto y las condiciones de la negociación son más favorables que en oportunidades anteriores. Ahora la definición dependerá de la posibilidad de liberar un cupo y de que las conversaciones con el futbolista lleguen a buen puerto para concretar un refuerzo que Riquelme persigue desde hace varios mercados.

