(ARGENTINA) El plantel de Boca Juniors ya tiene definido su cronograma inmediato de partidos de preparación de cara al segundo semestre del año, con dos amistosos programados antes del estreno oficial por la Copa Argentina.
El primero de los ensayos será el sábado 4 de julio en el predio de Casa Amarilla. Este encuentro se disputará a puertas cerradas, sin acceso para el público ni la prensa, y todavía no tiene rival confirmado. La intención del cuerpo técnico es utilizarlo como una prueba interna para evaluar el estado físico y futbolístico del plantel.
El segundo compromiso tendrá un contexto completamente distinto. El miércoles 8 de julio, Boca viajará a Salta para disputar un amistoso abierto al público y televisado. Al igual que el primer partido, el rival aún no fue confirmado, aunque se espera que en los próximos días haya novedades, dado el interés que genera el evento entre los hinchas del norte del país.
Dos escenarios, un mismo objetivo
Mientras el duelo en Casa Amarilla funcionará como una práctica formal en un entorno controlado, el partido en Salta representará una prueba más exigente desde lo ambiental. La presencia de público y la exposición televisiva le darán al equipo una antesala más cercana a la competencia oficial.
Ambos encuentros serán los únicos compromisos de preparación definidos por el cuerpo técnico encabezado por Rodolfo Arruabarrena antes del inicio de la actividad oficial. La idea es llegar con ritmo de juego pero sin sobrecargar al plantel en la etapa inicial de la temporada.
El debut oficial ya tiene rival
La agenda marca que el estreno competitivo será el jueves 16 de julio frente a Sarmiento de Junín por los dieciseisavos de final de la Copa Argentina. Aunque la sede y el horario aún no fueron confirmados, el cruce ya aparece como el primer objetivo concreto del semestre.
Ese partido se disputará en paralelo al Mundial 2026, lo que podría afectar la disponibilidad de algunos futbolistas convocados a sus selecciones. En ese contexto, el cuerpo técnico deberá ajustar el equipo en función de las ausencias y el rendimiento observado en los amistosos previos.
De esta manera, Boca transita una pretemporada breve pero intensa, con dos partidos en escenarios distintos que servirán para definir el equipo que buscará avanzar en la Copa Argentina y encarar la segunda parte del año con mayores certezas.

