(ARGENTINA) Boca Juniors comenzó a delinear su estrategia de cara al próximo mercado de pases y uno de los puestos que vuelve a estar bajo análisis es el arco. En ese contexto, surgió un nombre que empezó a ganar terreno en las últimas semanas: Orlando Gill, actual arquero de San Lorenzo.
El interés del Consejo de Fútbol, encabezado por Juan Román Riquelme, se encuentra en una etapa inicial. Por ahora no hubo gestiones formales, aunque el guardameta paraguayo ya aparece en la lista de posibles refuerzos para un puesto considerado sensible dentro del plantel.
Quién es Orlando Gill
Orlando Gill tiene 25 años, mide cerca de 1,98 metros y es uno de los arqueros con mayor proyección en el fútbol argentino. Nacido en Paraguay, logró consolidarse rápidamente en la Liga Profesional gracias a su presencia física, reflejos y seguridad bajo los tres palos.
Su crecimiento fue sostenido desde su llegada a San Lorenzo, donde se ganó la titularidad y la confianza del entrenador Miguel Ángel Russo. En total, acumula 53 partidos con la camiseta azulgrana, con 28 vallas invictas y apenas 38 goles recibidos, números que respaldan su rendimiento.
Además, Gill forma parte del proceso de la selección paraguaya y es seguido de cerca de cara al Mundial 2026. Ese rodaje internacional, sumado a su margen de mejora, lo convierten en una opción atractiva para clubes que buscan un arquero joven pero con experiencia.
El interés de Boca y un mercado competitivo
La posible llegada de Gill responde a una lógica de anticipación por parte de Boca, que busca alternativas ante eventuales movimientos en el arco. La dirigencia pretende incorporar futbolistas con proyección y presente en el ámbito local, un perfil que encaja con el del arquero de San Lorenzo.
Sin embargo, la operación no sería sencilla. El pase del jugador está valuado en alrededor de 10 millones de dólares y tiene contrato vigente hasta diciembre de 2027, lo que le otorga a San Lorenzo una posición fuerte en cualquier negociación.
A esto se suma el interés de clubes del exterior, principalmente de la Premier League y de Italia, que ya lo tienen en carpeta. Este escenario podría elevar la competencia y dificultar cualquier intento concreto por parte del club de la Ribera.
Por ahora, todo se mantiene en el terreno de las especulaciones y sin avances formales. La situación podría evolucionar en el próximo mercado de pases, cuando Boca deba definir si acelera por Gill o explora otras alternativas para reforzar un puesto clave.
