(ARGENTINA) Una foto encendió las especulaciones y una frase terminó de alimentar la ilusión. El futuro de Nahitan Nández vuelve a estar en el centro de la escena mientras Peñarol intenta concretar el regreso del mediocampista uruguayo. El presidente del club, Ignacio Ruglio, confirmó que mantiene conversaciones frecuentes con el futbolista y aseguró que existe una posibilidad concreta de que vuelva a vestir la camiseta aurinegra.
“Siempre nos escribimos de mañana. Tiene la ilusión de venir, pero hay un contrato que debe respetar”, explicó Ruglio. El dirigente dejó en claro que Peñarol está preparado para recibirlo si consigue desvincularse de Al-Qadisiyah, aunque también contempló otros escenarios. “Si logra rescindir, Peñarol está en primera línea porque es a donde quiere venir a jugar; si no rescinde, vendrá el semestre que viene o el año que viene”, agregó.
Una señal que despertó todas las miradas
La expectativa creció durante el fin de semana, cuando Nández publicó en sus redes sociales una fotografía con la camiseta de Peñarol, correspondiente a un clásico ante Nacional de Montevideo. El mediocampista no acompañó la imagen con una confirmación sobre su futuro, pero el gesto fue suficiente para que en Uruguay comenzaran a interpretar el posteo como una posible señal de regreso.
Detrás de esa ilusión existe además una propuesta concreta. Peñarol le ofreció a Nández un contrato por tres años y un salario elevado, con la intención de convencerlo de volver al fútbol uruguayo. Ruglio, además, explicó que el deseo del jugador tiene un componente personal. “No es una cuestión de plata; quiere volver porque tiene dos hijos acá y extraña a Peñarol y a su país”, señaló el presidente.
La situación también tiene un nombre que aparece inevitablemente en la historia: Boca. Nández mantiene una buena relación con Juan Román Riquelme y durante este mercado de pases había manifestado su deseo de regresar al club argentino. Sin embargo, Boca no inició una negociación formal y actualmente tampoco cuenta con cupo disponible para incorporar a otro extranjero.
Por ahora, todo depende de una decisión que no está en manos de Peñarol. El contrato de Nández con Al-Qadisiyah tiene vigencia hasta el 30 de junio de 2027, por lo que el futbolista deberá encontrar una fórmula para rescindirlo si pretende regresar inmediatamente a Sudamérica. Si no consigue hacerlo, el club uruguayo deberá esperar hasta el próximo semestre o incluso hasta el año próximo.
El interés de Peñarol también se sostiene en los números recientes del mediocampista. Durante su última temporada en Al-Qadisiyah disputó 36 partidos, convirtió seis goles y aportó 11 asistencias. Su pasado en Boca también forma parte de su recorrido: entre 2017 y 2019 jugó 67 encuentros oficiales, marcó ocho goles y conquistó la Superliga 2017/18 y la Supercopa Argentina 2019.
