(ARGENTINA) Boca tiene prácticamente cerrada la llegada de Álvaro Montero, el arquero colombiano que hoy disputa el Mundial 2026 con su selección, y que se transformará en uno de los refuerzos más importantes del ciclo de Rodolfo Arruabarrena.
El guardameta de 31 años, actualmente en el plantel de Vélez Sarsfield, ya tiene un acuerdo de palabra con el club de la Ribera y solo resta esperar el final de la participación de Colombia en la Copa del Mundo para hacer oficial su incorporación a Boca Juniors.
Un arquero con recorrido y presente internacional
Montero nació en El Molino, La Guajira, y construyó su carrera en el fútbol colombiano, con pasos destacados por Deportes Tolima y Millonarios FC, donde se consolidó como uno de los arqueros más regulares de la liga.
Su nivel le permitió sostener su presencia en la selección colombiana, donde actualmente integra el plantel que disputa el Mundial 2026, aunque como alternativa en la consideración del cuerpo técnico.
La negociación entre las partes ya está encaminada y contempla una estructura que involucra a Vélez y Millonarios: el club de Liniers ejecutará la opción de compra y luego lo transferirá a Boca por una cifra cercana a los 4 millones de dólares.
En el entorno xeneize consideran que el acuerdo está prácticamente cerrado, pero el anuncio oficial se postergará hasta que finalice la participación de Colombia en el torneo.
Refuerzo clave para un puesto sensible
La llegada de Montero responde a una necesidad puntual del plantel. Las dudas generadas por el rendimiento de Leandro Brey y la lesión de Agustín Marchesín obligaron a Boca a buscar un arquero con experiencia y rodaje internacional.
En ese contexto, el colombiano aparece como una apuesta de jerarquía: un arquero con presencia, juego aéreo sólido y perfil competitivo, que llega con la intención de pelear el puesto desde el primer día en el arco xeneize.

