(ARGENTINA) Boca Juniors volvió a recibir una noticia que genera preocupación en plena preparación para su próximo compromiso. Milton Giménez sufrió una molestia física durante los entrenamientos y encendió las alarmas en el cuerpo técnico, que ahora espera conocer la gravedad de la situación. El delantero no pudo completar la práctica con normalidad y su presencia frente a Sarmiento quedó seriamente comprometida, justo cuando empezaba a ganar protagonismo dentro de la rotación ofensiva.
La baja potencial del atacante llega en un momento delicado para el equipo de Rodolfo Arruabarrena. Con varias ausencias en el plantel y un calendario exigente por delante, el entrenador encontraba en Giménez una alternativa importante para reforzar el ataque. Sin embargo, la aparición de esta nueva molestia obliga a replantear el panorama y analizar distintas opciones para el próximo encuentro.
El historial físico del delantero obliga a Boca a actuar con cautela
La situación genera aún más inquietud debido a los antecedentes recientes del futbolista. A lo largo de la temporada, Giménez atravesó distintos inconvenientes físicos que limitaron su continuidad. Entre ellos se destacan problemas en el tobillo y una pubalgia que incluso demandó una intervención quirúrgica, motivo por el cual el departamento médico decidió extremar los cuidados y evitar cualquier riesgo de recaída.
Por estas horas, el delantero permanece bajo evaluación médica y será sometido a nuevos controles para determinar el origen exacto de la molestia. Si bien en otras oportunidades los estudios descartaron lesiones importantes, esta vez el cuerpo técnico no quiere apresurar los tiempos. La prioridad pasa por preservar al futbolista y evitar que una molestia menor termine convirtiéndose en un problema de mayor gravedad.
Mientras tanto, Arruabarrena ya trabaja con un plan alternativo. El entrenador analiza distintas variantes para rearmar el frente de ataque en caso de que Giménez no llegue en condiciones al compromiso frente a Sarmiento. La competencia interna ofrece algunas opciones, aunque perder a un delantero que venía recuperando ritmo representa un contratiempo inesperado para un equipo que necesita sumar confianza y resultados.
La decisión definitiva recién se tomará en las horas previas al partido, cuando el atacante vuelva a exigirse en los entrenamientos y el cuerpo médico evalúe su respuesta física. Hasta entonces, la incertidumbre seguirá instalada en Boca, donde nadie quiere correr riesgos innecesarios con un jugador que ya atravesó varias complicaciones musculares y físicas durante el año.
Las próximas prácticas serán determinantes para conocer si Giménez puede estar a disposición o si deberá esperar algunos días más para regresar a las canchas. En el club mantienen la cautela y saben que, más allá de la importancia del partido, la recuperación completa del delantero será fundamental para afrontar una temporada en la que Boca necesita contar con todas sus piezas disponibles.

