(ARGENTINA) “En el caso de que no juegue Blanco, jugará Satas”, indicó Ezeqeuiel Sosa. Matías Satas podría debutar en Boca y convertirse en el juvenil número 50 en hacerlo durante la gestión de Juan Román Riquelme si suma minutos en Mendoza. El defensor de 18 años aparece como la alternativa para el lateral izquierdo ante la posibilidad de que Lautaro Blanco descanse.
Durante la gestión de Juan Román Riquelme ya debutaron 49 juveniles en Primera de Boca. Leonel Flores y Facundo Herrera fueron los números 48 y 49 de esa lista, antes de que Satas apareciera como la siguiente alternativa. Si finalmente suma minutos en Mendoza, Matías Satas se convertirá en el juvenil número 50 promovido a Primera durante la gestión de Juan Román Riquelme. La formación, bajo la conducción de Arruabarrena, se definirá después del entrenamiento y antes del partido. Esa decisión determinará si Satas deja el banco, ocupa el lateral izquierdo y concreta el debut que hoy tiene al alcance.
La chance de Satas se explica por la necesidad de darle descanso a Lautaro Blanco, quien jugó todos los partidos y quedó como el lateral izquierdo utilizado de manera continua. Matías Satas fue convocado en los últimos encuentros y ocupó un lugar en el banco por las lesiones de Marco Pellegrino y Malcom Braida. Esa situación lo transformó en la primera alternativa para dos puestos de la defensa.
Quién es Matías Satas, el juvenil que tiene chances de debutar en Boca
Matías Satas nació el 28 de febrero de 2008 en Morón y es hijo de un policía y una maestra. Comenzó a jugar al fútbol en el 77 Fútbol Club de Castelar y llegó a Boca diez años atrás. Desde entonces hizo todo el recorrido por las Inferiores y fue ganando protagonismo hasta convertirse en un habitual de las selecciones juveniles argentinas.
El defensor mide 1,84 metros, es zurdo y puede jugar como segundo marcador central o lateral izquierdo. En 2025 se convirtió en el primer futbolista de la categoría 2008 del club en firmar contrato. En octubre, The Guardian lo incluyó entre los 60 futbolistas jóvenes más prometedores nacidos en 2008. En las selecciones juveniles argentinas, además, tuvo protagonismo como capitán.
En la Reserva, Satas alternó como segundo marcador central y lateral izquierdo, y comenzó a acercarse al plantel profesional. También formó parte del equipo que conquistó el Trofeo de Campeones de Reserva ante Vélez a fines de 2025. Su recorrido en las categorías formativas le permitió ser considerado para cubrir una defensa afectada por lesiones y suspensiones. La polifuncionalidad fue una característica de su crecimiento en las Inferiores.

