“Hazaña en Rosario”, resumió Martín Arévalo sobre la actuación de Boca, que venció 3-2 a Racing en Rosario y consiguió la clasificación a las semifinales de la Copa Argentina. El periodista destacó la reacción del equipo de Fernando Arruabarrena, que logró revertir un partido que durante gran parte de la noche parecía tener destino de eliminación.
Boca reaccionó cuando todo parecía perdido
El conjunto xeneize salió decidido a asumir el protagonismo y manejar la pelota, pero Racing consiguió aprovechar sus oportunidades y llegó a ponerse 2-0. La diferencia dejó a Boca contra las cuerdas y durante varios minutos el equipo no encontró los caminos para descontar. El reloj avanzaba y la clasificación parecía cada vez más complicada para el equipo de Arruabarrena.
Sin embargo, Boca mantuvo la búsqueda y evitó caer en la desesperación. Según la descripción de Arévalo, la reacción estuvo marcada por tres conceptos: “paciencia, juego y coraje”. El equipo continuó intentando encontrar espacios y sostener la presión pese a la desventaja, mientras desde el banco también se tomaban decisiones para modificar el desarrollo del encuentro.
El punto de quiebre llegó a los 72 minutos, cuando Boca consiguió finalmente el descuento. Ese gol modificó por completo el escenario. Racing perdió parte del control que había ejercido hasta ese momento y el conjunto xeneize empezó a jugar con otra confianza, convencido de que todavía tenía tiempo para buscar una remontada que pocos minutos antes parecía improbable.
El gran protagonista de la noche fue Enner Valencia. El delantero convirtió los tres goles de Boca y terminó siendo determinante para transformar la reacción en una clasificación. Su aparición en los momentos decisivos permitió que el equipo pasara de estar dos goles abajo a celebrar una victoria que lo instaló entre los cuatro mejores de la competencia.
La remontada también tuvo detrás una decisión de Arruabarrena. El entrenador apostó por modificar el esquema y darle mayor presencia ofensiva al equipo, buscando que Boca presionara más arriba y acumulara jugadores cerca del área de Racing. La apuesta implicó asumir riesgos en un momento en el que cualquier error podía terminar de sentenciar el partido.
Con el 3-2 definitivo, Boca cerró una remontada que Martín Arévalo calificó como una “hazaña” y avanzó a las semifinales de la Copa Argentina. Ahora deberá cambiar rápidamente el foco y prepararse para su próximo desafío: Banfield. La clasificación en Rosario dejó a Valencia como la figura indiscutida por su triplete y a Arruabarrena en el centro de la escena por las decisiones que impulsaron la reacción del equipo.

