Mario Pergolini volvió a poner bajo la lupa la manera en la que se conduce a Boca y cuestionó la gestión encabezada por Juan Román Riquelme. En una declaración que reavivó el debate sobre el presente institucional y futbolístico del club, sostuvo que algunas decisiones y comportamientos de la dirigencia no coinciden con su propia manera de entender cómo debería manejarse la institución.
“O cómo se comporta, o cómo se rodea, no es como yo lo haría, o no sería como me parece que a Boca habría que manejarlo”, expresó Pergolini al referirse a la conducción del club. En ese sentido, marcó una diferencia entre su visión y la forma en la que se desarrolló la gestión durante los últimos años, aunque también dejó abierta la posibilidad de que Riquelme haya incorporado experiencia con el paso del tiempo.
La reflexión surgió a partir de una consulta sobre si la persona cuestionada pudo haber aprendido de las experiencias atravesadas durante su gestión. “Yo creo que un poco todos estos años me dio un poco la razón. Pero también creo que habrá aprendido, ¿no?”, sostuvo. De esta manera, Pergolini combinó su crítica con la posibilidad de que el paso del tiempo haya generado modificaciones en la manera de conducir el club.
El técnico y una señal que puede marcar un cambio en Boca
En otro tramo de su análisis, Pergolini hizo referencia al actual escenario futbolístico y destacó el rol que puede tener un entrenador con mayor independencia en sus decisiones. Según planteó, la aparición de futbolistas surgidos desde las divisiones inferiores podría ser una señal de que se comenzó a comprender qué lugar debe ocupar cada integrante dentro de la estructura del club.
“Si este equipo, si por fin tener a un técnico que parece independiente, que más o menos, que está subiendo gente, es un paso haber entendido como quién tiene que ocupar ese lugar”, sostuvo. La frase apuntó así a la relación entre la conducción institucional, el entrenador y las decisiones futbolísticas, aunque no detalló cuáles fueron concretamente los episodios que motivaron su evaluación.
Pergolini también puso una referencia temporal sobre ese supuesto aprendizaje y remarcó que el proceso habría llevado varios años. “Bueno, se aprendió, lo que pasa que nos costó 7 años de aprendizaje”, afirmó. La expresión sintetizó su mirada sobre el recorrido de Boca durante este período y volvió a instalar la discusión sobre las decisiones tomadas desde la conducción.
El planteo quedó formulado como una opinión personal sobre el manejo de la institución y no incluyó una enumeración de hechos específicos para fundamentar cada uno de los cuestionamientos. Sí dejó como eje la necesidad de determinar qué lugar ocupa cada figura dentro del club y qué margen debe tener el entrenador para tomar decisiones futbolísticas.

