(ARGENTINA) Una venta del mercado de pases, sin pensarlo, puede convertirse en un hito para la gestión de Juan Román Riquelme, que hasta ahora no lo había logrado. Es que si se concreta la salida de Marcelo Saracchi a la MLS, pasaría a ser el primer jugador comprado durante el mandato actual del ídolo que es vendido a otro equipo. Un hecho que potencia el interés por terminar de cerrar el pase y desprenderse del lateral.
El uruguayo que entrena apartado del plantel profesional de Boca, recibió una oferta del Dynamo Houston de la MLS y, solo restan conversaciones para que se lleve a cabo la salida. En caso de irse, se convertiría en el primer futbolista adquirido durante la gestión de Juan Román Riquelme en ser vendido. Cabe recordar que Marcelo Saracchi desembarcó en el Xeneize en 2023 desde el Levante español a cambio de 1.8 millones de euros.
Desde la asunción del actual presidente a fines de 2023, todas las ventas fueron de jugadores surgidos de inferiores o traídos por la gestión anterior. Marcelo Saracchi está a un paso de transformarse en la excepción a esa regla que marcó los poco más de dos años y medio de mandato.
La oferta que llegó por Saracchi
La oferta que llegó desde los Estados Unidos es de 1.1 millones de dólares por el 60 por ciento del pase del uruguayo, que viene de estar cedido en el Celtic de Escocia. Si bien el monto es inferior a lo que Boca pagó por él, la operación tendría un valor simbólico para el área de fútbol: sería la primera vez que la gestión Riquelme le ingresa dinero al club por un refuerzo que ella misma trajo.
El dato pone el foco sobre la política de incorporaciones del oficialismo. En total, la dirigencia sumó 51 refuerzos por poco más de 100 millones de dólares en su ciclo. De ese lote, 27 futbolistas siguen en el plantel, tres se retiraron, cuatro tuvieron préstamos que no fueron renovados, otros cuatro están cedidos y 13 se fueron libres o rescindieron su contrato.
Del otro lado de la balanza, los ingresos por ventas contabilizan alrededor de 130 millones de dólares. La gran mayoría de ese dinero provino de juveniles surgidos de Boca Predio, como Equi Fernández, Aaron Anselmino y el Colo Barco. También aportaron refuerzos heredados de la presidencia anterior, como Ramón Ábila y Sebastián Pérez.
La salida de Marcelo Saracchi, entonces, representaría un punto de quiebre en la economía del club. La gestión Riquelme nunca había logrado hasta ahora colocar en otro equipo a un jugador que ella misma hubiera buscado y comprado. El lateral izquierdo, de cerrar su pase al Dynamo Houston, se anotaría como el primero de una larga lista de incorporaciones que no habían rendido en el mercado de pases.
Aun así, el alto número de refuerzos que todavía forman parte del plantel profesional invita a pensar que Marcelo Saracchi no será el único por mucho tiempo. La dirigencia de Boca confía en que la excepción se convierta en tendencia y que otros nombres empiecen a generar ingresos genuinos en los próximos libros de pases.


