(ARGENTINA) “Uno de mis sueños es jugar en Boca, pero ellos nunca se interesaron en mí y es entendible. Yo juego donde me quieren”, había declarado Lucas Torreira, quien ahora reaparece en la agenda para el mercado de pases de comienzos de 2027. La posible transferencia de Milton Delgado al exterior a fin de año abrió la necesidad de reforzar el mediocampo y dejó una referencia económica: el valor de mercado del futbolista está estimado en 10 millones de euros.
Boca volvió a poner a Torreira en carpeta para el inicio de 2027. Juan Román Riquelme ya planifica el movimiento, aunque la gestión todavía no se transformó en un acuerdo ni en un fichaje cerrado. El interés aparece ligado a una eventual salida de Delgado, no a una operación definida.
Lucas Torreira atraviesa un presente consolidado como titular y figura del Galatasaray de Turquía. En ese club suma 180 partidos oficiales, 12 goles, 18 asistencias y tres títulos, un registro que explica la jerarquía que el Consejo de Fútbol busca agregar al mediocampo. Su experiencia en Europa aparece como uno de los principales atractivos para el mercado de pases que Boca prepara para comienzos de 2027.
El deseo personal de Torreira de regresar al fútbol sudamericano a partir de enero responde a motivos familiares y puede facilitar una salida del fútbol turco. El uruguayo nunca ocultó su fanatismo por Boca y en el pasado dejó entrever su malestar por la falta de contactos formales. Esa voluntad, sin embargo, no alcanza para convertir el interés en una negociación avanzada.
Atlético Mineiro de Brasil también busca cerrar la contratación de Lucas Torreira y representa una competencia directa para Boca. El club brasileño intenta adelantarse en una operación que todavía depende de la decisión del Xeneize de formalizar el intento. La voluntad de Torreira aparece como un factor favorable, pero la presencia de otro interesado eleva la dificultad del pase.
Torreira mantiene un vínculo vigente con Galatasaray hasta mediados de 2028, por lo que una salida requeriría una negociación con el club turco. El contrato vigente y la valuación del mediocampista forman parte de las condiciones que Boca debería considerar si decide avanzar. La gestión todavía no tiene una propuesta concreta confirmada y el escenario económico sigue sin definición.
Boca tiene ocupadas sus seis plazas de extranjeros en el plantel profesional y necesitaría liberar una para concretar la llegada de Lucas Torreira. La situación del cupo ya generó un conflicto en el partido ante Vélez por la Copa Argentina y todavía está pendiente de resolución. El próximo paso será determinar si la dirigencia transforma el interés en contactos formales y una propuesta concreta.
