(ARGENTINA) “Hoy creo que es el mejor futbolista de la actualidad”, dijo Agustín Orión al referirse a Leandro Paredes y recordar la jugada que lo lesionó durante una práctica de Boca en 2013 durante una entrevista en el programa de streaming “Todo por la Misma”. El ex arquero Xeneize describió aquel episodio como una de las experiencias más feas que le tocó vivir en el fútbol y contó que después volvió a hablar con el mediocampista.
Agustín Orión amplió su recuerdo sobre aquella acción y la ubicó entre los momentos más difíciles que vivió en el fútbol: “Y una de las cosas más feas que me ha tocado en el fútbol sin ninguna duda (la jugada que lo lesionó).” El ex arquero también reconoció que el vínculo con Paredes continuó después del episodio: “Volví a hablar con él, fuimos compañeros.”
La lesión ocurrió en 2013, durante un reducido del primer equipo de Boca que dirigía Carlos Bianchi. Orión, entonces arquero del plantel, le pegó una dura patada a Paredes, que pisaba la pelota cerca de la línea de fondo; los estudios confirmaron una rotura en dos ligamentos del tobillo derecho. Bianchi dio por terminada la práctica, mandó a todos al vestuario y el volante quedó varios meses fuera de las canchas.
La recuperación de Leandro Paredes
Leandro Paredes atravesó cerca de cinco meses de recuperación y fue transferido al Roma de Italia durante ese período. Al recordar esa etapa, explicó: “Cuando estaba jugando en Boca, un compañero me lastimó y tuve como cinco meses de recuperación. Justo en ese momento me transfirieron al Roma de Italia. Tenía 18 años, lesionado, no podía entrenar, mi hija había nacido hacía un mes, lejos de mi familia… Juro que lloraba todos los días”.
Agustín Orión contó cómo atravesó el episodio y recordó el pedido de disculpas que le hizo a Paredes: “Después de eso volvió a jugar, estuvimos ahí. En la vida uno no quiere hacerle daño a nadie. La pasé íntimamente mal, me la comí, en su momento le pedí disculpas, uno no sabe cómo reaccionar.”
El ex arquero de Boca completó su explicación sobre la acción y describió lo que significó que ocurriera durante un entrenamiento: “Puede pasar, pasa poco. Pero es una situación fea, uno no sale a la calle a lastimar a nadie, imaginate en una práctica, menos”. Orión era el arquero Xeneize cuando Paredes sufrió la lesión, en los comienzos del volante.
Paredes también había contado que no se sintió cuidado por el club ni por el entrenador: “Nadie me cuidó. Varios escucharon que me iba a lastimar y cinco minutos después me lastimó. Ni el club ni el entrenador, Bianchi, me cuidaron cuando eso pasó”. Sobre la transferencia y la distancia de su familia, agregó: “Lo único que quería era volver a Argentina. Después entendí que ese sacrificio era parte del camino que tenía que recorrer para crecer como futbolista. Los primeros dos años fueron muy difíciles, estar lejos de los amigos y la familia se vuelve complicado”.
