(ARGENTINA) Leandro Paredes se refirió a la posibilidad de ver a Neymar con la camiseta de Boca Juniors y dejó una frase que rápidamente generó repercusión en el mundo xeneize. El mediocampista de la Selección Argentina habló en tono de deseo, aunque también fue prudente respecto a la viabilidad de una llegada del brasileño al fútbol argentino.
En un contexto donde el volante atraviesa su proceso de preparación rumbo al Mundial 2026, sus declaraciones se dieron de manera informal, pero alcanzaron fuerte difusión por el peso del nombre involucrado y por el vínculo simbólico con el club de la Ribera.
“Ojalá que venga”: la frase que encendió la ilusión
“Ojalá que venga”, expresó Paredes al ser consultado sobre la chance de ver a Neymar en Boca, una frase breve que bastó para instalar el tema en la agenda deportiva. La declaración generó repercusión inmediata entre los hinchas, que volvieron a ilusionarse con la posibilidad de sumar una figura de jerarquía mundial.
El comentario se dio en un marco distendido, sin confirmaciones ni negociaciones de por medio, pero suficiente para abrir el debate sobre qué significaría la llegada de un futbolista de ese calibre al fútbol argentino.
En ese sentido, el mediocampista xeneize alimentó el costado emocional del hincha, aunque sin perder de vista la realidad del mercado internacional y las dificultades económicas que implicaría una operación de ese nivel.
Un escenario complejo para el fútbol argentino
Paredes también dejó en claro que la situación actual de Neymar en Santos y su presente contractual hacen que la posibilidad sea difícil de concretar. La distancia entre el fútbol sudamericano y los grandes contratos internacionales sigue siendo un condicionante central.
El propio contexto del mercado argentino limita este tipo de incorporaciones, que suelen quedar más cerca del deseo popular que de negociaciones reales. Aun así, el nombre de Neymar siempre genera expectativa en cualquier conversación futbolera.
El mediocampista, identificado con el mundo Boca, suele participar de este tipo de debates que rápidamente toman fuerza entre los hinchas, sobre todo cuando involucran figuras de talla mundial.
En definitiva, las palabras de Paredes dejaron una frase que encendió la ilusión xeneize, pero también marcaron con claridad que, por ahora, la llegada de Neymar a Boca es más un sueño de mercado que una posibilidad concreta.

