Leandro Paredes generó preocupación en Boca durante el partido ante Vélez por los octavos de final de la Copa Argentina. El mediocampista pidió el cambio durante el encuentro y, apenas dejó el campo de juego, recibió atención médica por una molestia en el isquiotibial de la pierna izquierda.
La zona afectada es la misma que venía generándole inconvenientes en las últimas semanas. Paredes había terminado con una sobrecarga después del empate ante Platense en Vicente López y, desde entonces, el cuerpo técnico había seguido de cerca su evolución para evitar que la molestia se transformara en una lesión de mayor gravedad.
Según pudo saber Planeta Boca Juniors, el mediocampista presenta una contractura y su salida frente a Vélez se produjo por precaución. Tras abandonar el campo de juego, le colocaron hielo en la zona afectada y comenzó el proceso de recuperación.
En principio, la intención de Boca sería que Paredes no juegue frente a Gimnasia de Mendoza, el próximo sábado, para que pueda llegar en mejores condiciones al partido ante San Pablo. El Xeneize recibirá al conjunto brasileño el martes 8 de septiembre, por la ida de los cuartos de final de la Copa Sudamericana.
La cargada agenda que tendrá Boca
La situación de Paredes también se analiza en función del exigente calendario que tendrá el equipo durante septiembre. El capitán prácticamente no tuvo descanso desde su participación en el Mundial y, desde su regreso al club, acumuló una importante cantidad de minutos.
Tras volver a Boca, disputó el partido ante O’Higgins y no fue titular frente a Deportivo Riestra. Luego volvió a tener participación habitual, incluso en encuentros en los que comenzó entre los suplentes y terminó ingresando durante el desarrollo.
Por eso, el cuerpo técnico podría optar por preservarlo frente a Gimnasia de Mendoza. El partido se disputará este sábado 5 de septiembre desde las 16.30, como visitante, y será el primer compromiso de una seguidilla que podría incluir hasta seis encuentros en 22 días.
