(ARGENTINA) Cagliari considera a Lautaro Di Lollo, defensor de Boca, entre las alternativas para reforzar la zaga en el próximo mercado de pases de invierno europeo. El zaguero tiene 22 años y volvió a ser una pieza importante para su entrenador.
El interés todavía no se convirtió en una oferta formal ni en una negociación cerrada, y Boca no aceptó una propuesta concreta. La posibilidad de una transferencia permanece, por ahora, en una fase inicial.
Lautaro Di Lollo acumula 84 partidos en Primera y seis goles. Renovó recientemente su contrato con Boca hasta fines de 2029, un plazo que le da al club margen para negociar sin la urgencia de una salida inmediata y fijar las condiciones de una eventual transferencia. La estimación de su valor de mercado ronda los siete millones de euros, una referencia que la dirigencia debería considerar junto con su importancia deportiva.
Rodolfo Arruabarrena no tendría intención de desprenderse de Di Lollo porque lo considera una alternativa importante para la defensa. El entrenador también busca competencia entre los centrales, pero necesita futbolistas que conozcan el club y puedan responder en partidos de máxima exigencia. La dirigencia deberá sopesar esa necesidad deportiva con el ingreso que podría representar una venta. Juan Román Riquelme, presidente de Boca, tendrá que evaluar el interés si se convierte en una propuesta concreta.
El seguimiento desde el exterior no se limita a Cagliari: Benfica, Elche, Botafogo y Bologna también habrían observado los movimientos del zaguero mientras se consolidaba en Boca. Si una salida se concreta, el club revisaría sus opciones para la zaga. Entre los centrales que tendría en carpeta aparecen Francisco Álvarez, Nehuén Pérez, Mariano Troilo y Santiago Núñez, como alternativas para sumar competencia o cubrir un eventual reemplazo. Que esos nombres estén considerados no implica que la salida de Di Lollo esté definida.
La duda física antes de Instituto
La disponibilidad de Di Lollo para el partido ante Instituto quedó en duda por el golpe que recibió ante Unión y su ausencia del entrenamiento del martes. La formación tentativa lo incluía en la defensa mientras era evaluado. “está con un golpe producto de una patada ante Unión el viernes, una plancha que creo que ni fue amarilla. Quedó en eso y ayer no se pudo entrenar y lo van a evaluar. Tal vez puede ser baja. Llegado el caso va a jugar Figal”, dijo Martín Costa.
El cruce ante Instituto está previsto para el viernes 9 de octubre a las 19.30 en el Mario Alberto Kempes, por la fecha 12 del Torneo Clausura. Después de la fecha 11, Instituto figuraba como líder de la Zona A con 25 puntos y Boca ocupaba el tercer puesto con 20. Cuatro días más tarde, Boca tiene programada la ida de la semifinal de la Copa Sudamericana ante Vasco da Gama en La Bombonera; la revancha está prevista para el martes 20 de octubre en Brasil. La ida y la revancha están pautadas para las 21.30.
