(ARGENTINA) Boca inauguró el restaurante Hard Rock en La Bombonera, un espacio con capacidad para 300 cubiertos sentados y una propuesta gastronómica pensada para socios y visitantes. “La estimación que tenemos prevista hasta triplica ese número, porque Boca se va a quedar con el 7% de todas las ventas que Hard Rock genere en el estadio”, indicaron fuentes internas del club.
El restaurante funciona en el sector de la platea K, dentro del espacio que ocupaba la confitería histórica del club. El acceso principal se encuentra en el hall de Brandsen 805, que fue renovado para la apertura. La inauguración oficial se realizó un miércoles de agosto de 2026, con un evento destinado a la prensa, mientras que los socios ya podían utilizar el lugar desde una semana antes.
“Es engañoso el monto de 100.000 dólares anuales de ingresos, eso es un piso asegurado que no escapa al común de los contratos de este tipo”, señalaron fuentes del club. Los 100.000 dólares anuales representan un ingreso mínimo garantizado y no un tope. La estimación de Boca contempla que ese monto puede triplicarse por el 7% de las ventas que Hard Rock genere en el estadio, incluido el merchandising.
El acuerdo se firmó el 15 de junio de 2025, en Miami, durante el Mundial de Clubes 2025. Juan Román Riquelme, presidente de Boca Juniors, y Eric Martino, titular de Hard Rock Café, sellaron el convenio en el hotel de la cadena. La Asamblea de Representantes del club aprobó el contrato comercial en octubre de 2025, después de lo cual comenzaron las obras.
Boca se hizo cargo de las obras estructurales necesarias para transformar el espacio, mientras que Hard Rock afrontó la inversión en el mobiliario, la ambientación y el equipamiento. El diseño combina azul y dorado con referencias a la camiseta xeneize, pantallas para proyectar partidos en vivo e imágenes del club. La barra central tiene capacidad para más de 30 comensales y está coronada por una guitarra gigante; otra guitarra azul y oro aparece en el ingreso, mientras que las paredes tienen un revestimiento de mármol que simula una piedra brillante bostera.
Los ventanales del salón dan directamente a la cancha y permiten ver el césped de La Bombonera. Esa vista era una característica de la antigua confitería y ahora forma parte de la experiencia del restaurante. En los días sin partido también se podrá ingresar por una puerta que da a la tribuna visitante, mientras que está previsto instalar un ascensor sobre Brandsen, cerca de Del Valle Iberlucea, para facilitar el movimiento nocturno cuando el club esté cerrado.
La propuesta gastronómica incluye un menú adaptado al paladar argentino, con hamburguesas, papas fritas y tragos, además de descuentos especiales para los socios. El local también cuenta con un salón destinado a eventos. La llegada de Hard Rock se suma al proceso de renovación de La Bombonera, que contempla obras de infraestructura y mejoras en los accesos y en los espacios gastronómicos del estadio.
