(ARGENTINA) Juan Román Riquelme, presidente de Boca, al referirse a su historia personal y a los cuestionamientos que recibe. En la previa del partido ante Vélez por los octavos de final de la Copa Argentina habló y fue contundente. “La María, que es mi mamá, lo único que tiene claro es que tiene un hijo que no es ni chorro ni corrupto. Te puedo caer bien o mal, pero me rompí el lomo de chiquito para ser futbolista y la plata que gané me alcanza para vivir bien y para que mi familia viva bien”, aseguró en una entrevista con TyC Sports.
“Tratamos de hacer las cosas lo mejor posible. También es una manera de que la gente que tenga 10 abonos hace mucho años pueda pasar esa lista que esos cinco los use otro socio, para que no la venda, después dicen que Riquelme la vende. Hace poco un fiscal dijo que Riquelme no vende”, expresó acerca del filtro para el ingreso a La Bombonera.
El balance de Riquelme sobre los refuerzos de Boca
“Tenemos al lateral derecho que quiere, no sabemos si va a jugar, pero el técnico lo tiene”, sostuvo Riquelme. El presidente no identificó al futbolista, pero afirmó que Boca ya cuenta con la alternativa solicitada para ese puesto. La frase también dejó expuesta la incertidumbre sobre la participación del jugador en los partidos.
“El técnico quería a un delantero de las condiciones de Villa y lo trajimos y un mundialista como Valencia”, expresó Juan Román Riquelme al referirse al ataque. Con esa declaración, señaló la llegada de un delantero con características asociadas a Villa y la incorporación de Valencia, a quien describió como mundialista. El presidente utilizó ese sector del equipo para sostener que el mercado respondió a los pedidos del técnico.
“De Bareiro no esperamos esta lesión”, reconoció Riquelme al explicar por qué la lesión de Adam Bareiro no derivó en la búsqueda de un reemplazo. El dirigente planteó que incorporar un jugador por cada baja puede sobredimensionar el plantel cuando los futbolistas se recuperan. “Pensá que si cada vez que se lesiona un jugador vas a buscar a alguien, cuando se recupera tenés cuatro laterales derechos, cuatro volantes por derecha… tenés 60 jugadores”, sostuvo. La cifra de 60 jugadores fue el ejemplo que eligió para defender la decisión de no modificar toda la estructura por una ausencia.
