(ARGENTINA) “Riquelme creo que es protagonista de este momento de Boca”, dijo Azzaro sobre la influencia de Juan Román Riquelme en el equipo. El periodista vinculó su papel con la elección de Rodolfo Arruabarrena y sostuvo que el plantel lleva el sello del dirigente.
“Pero sin dudas, este equipo de Boca tiene el sello de Riquelme”, afirmó Azzaro. También relacionó esa influencia con la búsqueda del entrenador y con la decisión de llevarlo al club. Para el periodista, la elección de Arruabarrena fue un acierto de Riquelme.
“Creo yo porque entendió que no podía seguir buscando técnicos que…o simplemente que dio en la tecla con Arruabarrena”, explicó Azzaro en su cuenta de Instagram. La frase presenta dos posibles explicaciones sobre el rol del dirigente: que haya entendido que debía dejar de buscar técnicos o que haya encontrado al entrenador indicado. En ambos casos, vinculó la decisión con el presente del equipo.
“Ahora es muy fácil regalarle elogios a Arruabarrena, pero en su momento dudé”, reconoció Azzaro. Así, aclaró que no había respaldado al entrenador desde el comienzo y distinguió su duda inicial de los elogios que, según dijo, recibe ahora. Su valoración sobre la elección también incluyó una crítica al momento en que se concretó.
“Riquelme fue, buscó a Arruabarrena, para mí tendría que haberlo traído antes porque a Úbeda no le daba y quizás Boca ocuparía otro lugar”, sostuvo. Azzaro opinó que el cambio debió llegar antes y planteó que el equipo podría haber alcanzado otra posición. Lo formuló como una posibilidad, no como un resultado comprobado.
La estadística positiva de Boca como local que explica el buen presente del equipo
Los números recientes en La Bombonera acompañan el presente que describió el periodista: desde la llegada del entrenador, el equipo ganó los cinco partidos que disputó allí, convirtió nueve goles y recibió uno. Los primeros tres triunfos fueron por 1-0 ante O’Higgins, Lanús y San Pablo. Después venció 3-1 a Central Córdoba, el único de esos cinco encuentros en el que le marcaron.
El triunfo por 3-0 ante Unión extendió a 16 partidos el invicto del equipo y dejó a Arruabarrena con la marca más larga de la gestión de Juan Román Riquelme, igualada con la que Miguel Ángel Russo había conseguido en 2020. La racha se compuso de nueve victorias y siete empates, con 29 goles a favor y 12 en contra.
La serie invicta había comenzado con un empate 2-2 ante Newell’s e incluyó partidos del Torneo Clausura, la Copa Sudamericana y la Copa Argentina. Arrancó después de la revancha ante O’Higgins por la Sudamericana: Boca perdió ese partido, pero avanzó por penales y desde entonces no volvió a caer hasta el encuentro con Unión.
Además de los cinco partidos en La Bombonera, Boca fue local tres veces en el estadio de Huracán durante la racha y tampoco perdió. Allí venció 1-0 a Estudiantes y 3-1 a Recoleta, además de empatar 1-1 con Vélez. Los resultados en ambos estadios integraron el período invicto al que se refirió Azzaro al destacar la influencia de Juan Román Riquelme en el equipo.
