San Pablo sufrió una derrota por 1-0 ante Boca en la Bombonera, en el partido de ida de los cuartos de final de la Copa Sudamericana. El conjunto brasileño llegó al encuentro después de dos triunfos consecutivos en el Brasileirao, pero no pudo sostener esa recuperación ante el equipo argentino, que se impuso con un gol de Miguel Merentiel tras una asistencia de Leandro Paredes.
Después del encuentro, Dorival Júnior analizó el resultado y reconoció que esperaba obtener una ventaja diferente de cara a la revancha. “Nadie quiere perder en un partido de 180 minutos. Nos hubiera gustado obtener un mejor resultado. Boca lo mereció, aprovechó la oportunidad que creó y se puso en ventaja”, sostuvo el entrenador brasileño.
El técnico, de todos modos, destacó que la serie todavía está abierta y aseguró que su equipo buscará revertirla en Brasil. “Todavía quedan 90 minutos de un partido que se jugará como se jugó acá. Dos equipos que se conocen, se respetan y tienen una historia maravillosa, y harán todo lo posible por pasar a la siguiente fase”, manifestó.
Dorival pierde a Calleri para la revancha
Dorival también se refirió a Jonathan Calleri, quien recibió una tarjeta amarilla durante el partido y quedó suspendido para la vuelta por acumulación de amonestaciones. “Es una baja importante. Tendremos que aceptar esta situación. Es un jugador clave, el capitán del equipo”, explicó el entrenador.
El delantero tuvo una noche particular en su regreso a la Bombonera. Antes del partido se saludó con Leandro Paredes y con Rodolfo Arruabarrena, mientras que durante el encuentro tuvo una oportunidad muy clara para abrir el marcador. A los 30 minutos del primer tiempo quedó solo cerca del área chica, pero su remate de derecha salió desviado.
La situación generó silbidos desde las tribunas y, posteriormente, Calleri tuvo algunos cruces con jugadores de Boca. En el complemento recibió la amonestación que lo dejó afuera del encuentro de vuelta y fue reemplazado a los 35 minutos. Tras el partido, el delantero relativizó los silbidos y destacó su vínculo con el club: “Fui muy feliz acá, yo sé lo que hice, es un honor jugar en la Bombonera”.
De cara a la revancha, Calleri manifestó su frustración por no poder participar, aunque mantuvo la confianza en que San Pablo puede avanzar. “Mucha bronca, tenía muchas ganas de jugar, más en casa”, expresó. Luego agregó: “Tenemos muchas chances”. La serie se definirá en el Morumbí, donde el conjunto brasileño buscará revertir el 0-1 de la ida.
