(ARGENTINA) La Procuraduría General de Justicia del Ministerio Público de Río de Janeiro recomendó al consorcio que administra el Maracaná poner el estadio a disposición de Vasco da Gama para la revancha de la semifinal de la Copa Sudamericana ante Boca y le dio 48 horas para responder. El partido está previsto para el 20 de octubre en Brasil, pero todavía no tiene estadio definido.
El consorcio está integrado por Flamengo y Fluminense. En su comunicado, la Procuraduría sostuvo que negarse a ceder el estadio podría incumplir el contrato de concesión y dar lugar a medidas judiciales si se verificaba una infracción. También pidió un informe, dentro de los próximos 30 días, sobre las solicitudes de uso del Maracaná y las razones particulares para rechazarlas.
El 5 de octubre, la Justicia de Río de Janeiro rechazó el primer pedido de Vasco da Gama para jugar la revancha de la Copa Sudamericana en el Maracaná. La jueza Adriana Marques dos Santos Laia Franco consideró que no había elementos suficientes para ordenar de urgencia la cesión del estadio. Vasco todavía podía apelar ante el Tribunal de Justicia de Río de Janeiro. “Mientras tanto, Vasco ya presentó un nuevo pedido a la justicia para jugar allí”, señaló Augusto César, periodista de ESPN. “Se define en las próximas horas”, agregó.
Flamengo respondió con un comunicado: “El Club de Regatas do Flamengo ve con preocupación el intento del Ministerio Público del Estado de Río de Janeiro de interferir en la definición del lugar de realización de los partidos de fútbol. El Flamengo reconoce y respeta el rol constitucional del Ministerio Público, pero entiende que el respeto a las instituciones pasa también por el respeto a los límites y a las atribuciones de cada una de ellas. Si los órganos responsables atestiguan técnicamente las condiciones para la realización de un partido, cabe preguntar: ¿con base en qué competencia técnica el Ministerio Público pretende desconsiderar esos informes y sustituir la evaluación de quien efectivamente responde por esa atribución? No le corresponde al Ministerio Público elegir dónde los clubes deben disputar sus partidos. Si existen elementos técnicos que invaliden los informes presentados, que sean demostrados objetivamente. El Flamengo defenderá siempre la seguridad, el cumplimiento de las reglas y el respeto a las competencias institucionales”, expresó el Club de Regatas do Flamengo.
La concesionaria del Maracaná había advertido que otro partido podía afectar el césped y que la seguidilla de encuentros podía impedir su recuperación a tiempo. Esa misma semana, Flamengo debía recibir a Estudiantes por la Copa Libertadores. El Ministerio Público consideró inválida esa objeción y señaló que en mayo ya se habían disputado partidos en días consecutivos en el estadio.
Las alternativas de sede y los plazos
São Januário no cumple con la capacidad exigida por la Conmebol para una semifinal de la Copa Sudamericana y puede recibir a 21.880 personas. El Nilton Santos, estadio de Botafogo, supera los 46.000 lugares; la Policía Militar de Río de Janeiro lo puso a disposición, aunque su elección no estaba confirmada. La dirigencia de Vasco no quería jugar allí por el césped sintético. Ambos estadios están separados por unos 12 kilómetros. La posibilidad de mudar el partido a Brasilia o Manaos venció el lunes 5 de octubre a las 00, porque una sede fuera de Río debía comunicarse a la Conmebol con 15 días de anticipación.
La ida de la semifinal está prevista para el 13 de octubre en la Bombonera. “A esta hora, todos los organismos de seguridad intervinientes quieren que Vasco y Boca jueguen en el Maracaná”, afirmó Augusto César, periodista de ESPN. “Creen que es el estadio más apto para albergar un partido decisivo”, agregó. Vasco tiene hasta el 10 de octubre para presentar una sede ante la Conmebol y evitar posibles sanciones económicas.
