(ARGENTINA) “Un jugador no podrá ser inscripto para la Fase Final por más de un club”. Esa disposición del reglamento de Conmebol, que abarca playoffs, octavos, cuartos, semifinales y final, deja a Facundo Colidio afuera de la semifinal de la Copa Sudamericana: Boca se cruzará con Vasco da Gama y el delantero no podrá disputarle la serie al Xeneize porque River Plate lo mantiene inscripto en su lista de buena fe.
River vendió a Colidio antes de la serie de octavos frente a Independiente Santa Fe, pero no lo borró de esa lista. Por ese motivo, Vasco no pudo anotarlo para la llave ante Olimpia. El futbolista de 26 años ya se perdió dos instancias del torneo y ahora deberá mirar la semifinal desde afuera.
Lo que pierde el conjunto carioca no es menor. En apenas siete partidos, Colidio convirtió dos goles y repartió dos asistencias. El pasado fin de semana, además, le marcó un tanto clave a Gremio en la agónica victoria de Vasco, rival directo por la permanencia en el Brasileirao.
El caso contrasta con el de Santiago Sosa. Como Racing quedó eliminado en fase de grupos, Vasco sí pudo inscribirlo para las instancias finales y fue titular en los dos partidos de la serie ante Independiente Santa Fe. Otro refuerzo que sí estará disponible es Alan Lescano, llegado de Argentinos Juniors a cambio de siete millones y medio de dólares, que entrará entre las tres modificaciones que prepara el equipo de Pedro Emanuel.
Del Morumbí a La Bombonera
Boca llegó a esta instancia tras igualar 1-1 con San Pablo en el Morumbí y avanzar por el 1-0 de la ida, con gol de Miguel Merentiel. Leandro Lozano marcó a los 60 minutos su primer gol en el club; a los 67 el VAR anuló el empate transitorio tras una larga revisión y a los 89 Domingos Duarte puso el 1-1 de cabeza. La noche tuvo un peso especial para el lateral uruguayo: “Perdí un compañero en esta cancha”, contó Lozano, en referencia a Juan Izquierdo, su compañero de Nacional que murió hace dos años en ese estadio. San Pablo, además, no tuvo a Jonathan Calleri, su capitán, suspendido por la amarilla que vio en la ida tras una discusión con Tomás Belmonte.
Vasco, que venció 2-0 a Independiente Santa Fe y fue el primer semifinalista del torneo, pudo haberse cruzado justamente con River en cuartos: el cruce quedaba firme si el Millonario superaba al equipo colombiano en octavos. La ida contra Boca se jugará en La Bombonera el martes 13 o el miércoles 14 de octubre, y la vuelta una semana más tarde en Río de Janeiro.
El historial del Xeneize en esta competencia le da respaldo: nunca quedó eliminado en cuartos de final —en 2004, ante Cerro Porteño, y en 2005, ante Internacional, avanzó y terminó campeón— y el pase a semis estiró a 12 partidos sin derrotas su presente, sin títulos desde hace cuatro años y sin festejos internacionales desde 2008. Antes de pensar en los brasileños, Rodolfo Arruabarrena les pidió cabeza fría al grupo: “Vamos a festejar, están festejando en el vestuario, pero ya en el avión hay que calmarse y pensar en San Lorenzo”. Ese clásico como visitante marca el camino hacia la serie de octubre.
