(ARGENTINA) El nombre de Sebastián Villa volvió a instalarse con fuerza en el mercado de pases de Boca Juniors. Luego de un semestre marcado por la falta de gol y los problemas ofensivos, la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme busca reforzar el ataque y el delantero colombiano aparece como una de las principales prioridades para el nuevo ciclo de Rodolfo Arruabarrena.
Sin embargo, la negociación con Independiente Rivadavia de Mendoza está lejos de ser sencilla. Desde la institución cuyana dejaron en claro que no están dispuestos a negociar bajo cualquier condición y que solo aceptarán una transferencia que represente un importante ingreso económico para el club.
La cláusula, la vía más directa
La postura de los mendocinos cerró una de las alternativas que Boca analizaba para reducir los costos de la operación. Según trascendió, Independiente Rivadavia descartó de plano la posibilidad de recibir futbolistas como parte de pago, una modalidad que suele utilizarse en este tipo de negociaciones.
Ante ese escenario, el Consejo de Fútbol tiene dos caminos posibles. El primero es presentar una oferta formal cercana a los 10 millones de dólares brutos para adquirir el pase del atacante. El segundo, mucho más directo, es ejecutar la cláusula de rescisión fijada en 7 millones de dólares, monto que debería abonarse de manera inmediata.
La existencia de esa cláusula transformó la operación en una posibilidad concreta para Boca. Aunque representa una cifra elevada para el fútbol argentino, el monto es inferior al valor total que podría demandar una negociación convencional entre ambas instituciones.
El deseo de Villa juega a favor
Mientras los clubes mantienen posiciones firmes, el propio Villa parece inclinar la balanza a favor de Boca. El delantero decidió poner en pausa ofertas procedentes de Arabia Saudita y también propuestas de equipos brasileños mientras espera una definición sobre su futuro.
Además, en las últimas semanas el colombiano realizó gestos públicos que fueron interpretados como una señal de su deseo de regresar al club donde conquistó siete títulos entre 2019 y 2023. Su intención de volver a vestir la camiseta azul y oro es un factor que alimenta el optimismo de los dirigentes xeneizes.
Con la pretemporada a punto de comenzar y la necesidad de reforzar el plantel en un puesto clave, Boca sabe que el tiempo juega en contra. Por ahora no existe una propuesta formal presentada ante Independiente Rivadavia, pero la cláusula de rescisión aparece como la herramienta que podría acelerar una negociación compleja y acercar definitivamente a Sebastián Villa a un esperado regreso a La Ribera.

