(ARGENTINA) Claudio Úbeda recordó con emoción a Miguel Ángel Russo y reveló detalles de las últimas conversaciones que mantuvo con el histórico entrenador de Boca. El Sifón, quien fue su ayudante durante su última etapa en el club, destacó la entereza con la que Russo atravesó su enfermedad y aseguró que nunca dejó de estar pendiente de lo que ocurría en el equipo.
“Nunca nombraba la enfermedad, nunca nos dijo ‘me duele esto’. Era un tipo con una entereza y un orgullo tremendo”, contó Úbeda al recordar la actitud que mantenía Russo durante aquellos meses. Según explicó, el entrenador evitaba hablar sobre su estado de salud y continuaba concentrado en la actividad del equipo, incluso cuando atravesaba momentos delicados.
Úbeda también contó que Russo seguía con atención cada detalle de lo que sucedía en Boca. “Siempre estaba atento a todo lo que pasaba. Nos preguntaba qué sucedía en los entrenamientos. Quería saber todo”, relató. Para el exayudante, esa actitud reflejaba la pasión que el entrenador mantenía por el club y por su trabajo hasta el final.
La última charla entre Úbeda y Russo
Uno de los momentos más emotivos del relato estuvo relacionado con el último encuentro que ambos tuvieron. Úbeda contó que la última charla se produjo en la casa de Russo y que, pese a la situación que atravesaba, el entrenador continuaba hablando de Boca y mostrando interés por el presente del equipo. “Estoy convencido de que sabía que iba a pasar sus últimos días en Boca”, afirmó el Sifón.
La relación entre ambos se había fortalecido durante el último ciclo de Russo en el Xeneize. Úbeda trabajó junto al entrenador antes de asumir posteriormente como técnico principal y fue una de las personas que lo acompañó durante una etapa particularmente intensa para el club. Por eso, al recordar sus últimos días, puso el foco no solo en su fortaleza personal sino también en el vínculo que mantenía con Boca.
El exentrenador también destacó que Russo no utilizaba su enfermedad como una explicación para las dificultades que atravesaba. Según su recuerdo, mantenía una postura firme y evitaba trasladar sus problemas personales al grupo de trabajo. Esa personalidad fue uno de los aspectos que Úbeda eligió rescatar al hablar de quien fuera su compañero en el cuerpo técnico.
“Se fue de esa manera, con el shortcito de Boca puesto”, expresó Úbeda, en una de las frases más fuertes de su recuerdo. La imagen resume, para el Sifón, la relación que Russo mantuvo con el club durante su última etapa: incluso en sus últimos momentos, continuó identificado con Boca y pendiente de todo lo que sucedía alrededor del equipo.