(ARGENTINA) La salida de Edinson Cavani de Boca no fue una decisión sencilla para ninguna de las partes. Después de varios meses intentando recuperarse de sus problemas físicos, el delantero uruguayo acordó la rescisión de su contrato y puso fin a una etapa que estuvo lejos de cumplir las expectativas que habían generado su llegada y su trayectoria internacional. Antes de marcharse, el Matador mantuvo una conversación con Juan Román Riquelme y le dejó en claro cuál era su sentimiento respecto al club.
Según trascendió desde el entorno de Boca, Cavani le expresó al presidente que su deseo siempre fue seguir jugando y despedirse de otra manera. El delantero estaba convencido de que todavía podía aportar dentro de la cancha si lograba superar las molestias lumbares que lo acompañaron durante el último tiempo. Sin embargo, entendió que la situación había llegado a un punto límite y aceptó dar un paso al costado.
La charla con Riquelme que definió el final
Durante ese intercambio, el uruguayo le agradeció a Riquelme por haber insistido durante años para concretar su llegada al club. El presidente había sido uno de los principales impulsores de su incorporación en 2023 y siempre respaldó al delantero durante los momentos más complicados de su estadía en la institución.
Cavani también le manifestó que se iba con la tranquilidad de haber hecho todo lo posible para recuperarse. En los últimos meses se sometió a distintos tratamientos médicos y trabajó intensamente para volver a jugar, pero las dolencias físicas nunca desaparecieron por completo. Esa situación terminó impidiéndole competir con normalidad y lo dejó prácticamente al margen del plantel durante gran parte de 2026.
La llegada de Rodolfo Arruabarrena como entrenador aceleró la definición. El nuevo cuerpo técnico tomó la decisión de contar únicamente con futbolistas que estuvieran disponibles para competir y eso terminó reduciendo aún más las posibilidades del delantero. Frente a ese escenario, las conversaciones entre las partes avanzaron rápidamente hacia una desvinculación consensuada.
Pese al desenlace, la relación entre Cavani y la dirigencia quedó en buenos términos. El uruguayo valoró el trato recibido durante su paso por Boca y dejó en claro que seguirá ligado emocionalmente al club. De hecho, en el video que publicó para despedirse aseguró que toda su familia quedó identificada con los colores xeneizes y que continuará apoyando a la institución desde donde le toque estar.
El ciclo del Matador concluyó con 28 goles en 81 partidos oficiales. Aunque las lesiones no le permitieron alcanzar el nivel que había mostrado en Europa, su salida estuvo marcada por el respeto mutuo. Antes de irse, Cavani quiso que Riquelme supiera que no se marchaba decepcionado, sino agradecido por haber cumplido el sueño de vestir la camiseta de Boca, aun cuando el final no resultó como imaginaba.

