(ARGENTINA) «Jugó con el corazón, puso mucho, mucho, mucho huevo, entrega total y aparte controló el encuentro». Con esa definición, el relator Tato Aguilera reveló la clave de Boca para meterse en las semifinales de la Copa Sudamericana: el equipo empató 1-1 con San Pablo en el Morumbí y selló la serie por 2-1 en el global, tras el triunfo 1-0 de la ida en La Bombonera.
Leandro Lozano marcó a los 60 minutos el 1-0 con un zurdazo tras una habilitación de Leonel Flores, su primer gol con la camiseta de Boca en un torneo de la Conmebol. A los 67, el VAR ratificó la decisión del juez de línea y anuló por posición adelantada el empate transitorio de Ryan Francisco, después de una larga revisión. Sobre esa jugada, Aguilera señaló: «después de mucho tiempo le anularon un gol a un rival de Boca por posición adelantada milimétrica».
El cierre fue de sufrimiento. Domingos Duarte descontó de cabeza a los 89, a quemarropa, tras un centro de Artur, y el árbitro Tejera adicionó 8 minutos que llevaron a Boca al límite hasta el pitazo final. La Conmebol destacó las atajadas de Álvaro Montero y la resistencia del equipo en ese tramo, cuando San Pablo se lanzó en busca del gol clasificatorio. El conjunto brasileño, además, llegó mermado: Jonathan Calleri, capitán y referente ofensivo del equipo de Dorival Júnior, se perdió la revancha por acumulación de amonestaciones, con la amarilla que vio en la ida tras una discusión con Tomás Belmonte.
«Los 11 que puso el Vasco y los que ingresaron fueron guerreros, dejaron la vida lo dieron todo y se trajeron la clasificación», expresó Aguilera sobre el equipo de Rodolfo Arruabarrena. El relator remarcó que el conjunto xeneize le ganó bien a San Pablo por 2-1 en el global y sostuvo: «Aunque quieran contar otra historia, Boca es el equipo más respetado en Brasil». También subrayó el acompañamiento de la hinchada en Brasil: «Los 2.500 hinchas de Boca, vaya donde vaya siempre van a estar, alentaron, se escucharon, se hicieron sentir, motivaron».
El gol de Lozano tuvo además una carga íntima. «Perdí un compañero en esta cancha», contó el uruguayo, en referencia a Juan Izquierdo, su compañero de Nacional que murió hace dos años en ese mismo estadio. La serie ante San Pablo significó la cuarta clasificación de Boca a semifinales de la Sudamericana y la primera desde 2014: en este torneo nunca quedó eliminado en cuartos y en 2004 y 2005 avanzó y terminó campeón. El pasaje de ronda, además, mantiene intacta la racha de 12 partidos sin derrotas.
Lo que viene
El rival de Boca en semifinales será Vasco da Gama, que eliminó a Independiente Santa Fe con un 2-0 en Brasil tras el 0-0 de la ida. Como el Xeneize llegó a esta instancia cayendo desde la Libertadores, el conjunto carioca definirá la llave como local: la ida está programada entre el 13 y el 14 de octubre, con horario a confirmar, y la vuelta se jugará una semana después en el São Januário de Río de Janeiro. La final, si Boca avanza, será el sábado 21 de noviembre en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez, en Barranquilla, Colombia.
Tras la clasificación, Arruabarrena puso la cabeza en lo inmediato: «Vamos a festejar, están festejando en el vestuario, pero ya en el avión hay que calmarse y pensar en San Lorenzo. La liga es algo que tenemos que seguir mejorando y estar más cerca de los primeros puestos», dijo el DT. El Morumbí, de paso, le trae recuerdos al propio Arruabarrena: ahí conquistó la Copa Libertadores 2000 como jugador de Boca, con dos goles suyos en el 2-2 con Palmeiras en la ida de una serie definida por penales. El calendario local, mientras tanto, sigue con San Lorenzo el domingo por la Copa de la Liga y Racing el 27, todo indica en el gigante de Arroyito.
